La líder de la oposición en Perú, Keiko Fujimori, negó ayer haber recibido fondos de la constructora brasileña Odebrecht para financiar su campaña electoral, tras declarar ante una comisión del Congreso que investiga los alcances del caso Lava Jato en el país.
El nombre de Fujimori, excandidata presidencial en 2011 y 2016, apareció en una agenda del celular del ex director ejecutivo de la firma, Marcelo Odebrecht, donde el empresario pareciera dar instrucciones sobre suministro de dinero para la campaña electoral del año 2011.
“No conozco al señor Odebrecht”, reiteró la hija mayor del encarcelado expresidente Alberto Fujimori que cumple 25 años de condena por crímenes de lesa humanidad durante su gestión de 1990 a 2000.
Según la líder de la oposición, “en esa anotación [de Odebrecht] queda claro que fue una intención de acercamiento que jamás se realizó”. Fujimori calificó a la empresa Odebrecht de “gran mafia internacional que se implantó en Latinoamérica”.
La comparecencia de Keiko Fujimori se realiza en momentos en que la fiscalía la investiga por presuntas irregularidades en el financiamiento de su campaña electoral.
Ese caso se basa, precisamente, en las anotaciones de Odebrecht en su agenda. Según Fuerza Popular, la hija del expresidente obtuvo aportes económicos para su campaña a través de cocteles con empresarios, políticos y simpatizantes.
La empresa Odebrecht admite que en Perú realizó pagos ilícitos por 29 millones de dólares entre 2005 y 2014, durante las gestiones de Alejandro Toledo, Alan García y Ollanta Humala.
Toledo ha sido acusado de haber recibido 20 millones de dólares, en tanto que Humala y su esposa cumplen prisión preventiva de 18 meses por presuntamente haber recibido 3 millones de dólares de Odebrecht para su campaña presidencial de 2011.
