Los venezolanos recordaron ayer, con una marcha, la salida del aire de Radio Caracas Televisión, conocida como RCTV, ocurrida un 27 de mayo, hace 10 años.
En distintos puntos de Venezuela, los ciudadanos, acompañados por dirigentes opositores, religiosos, periodistas y extrabajadores de la extinta televisora, se concentraron para exigir la libertad de expresión y rechazar la censura impuesta por el gobierno de Nicolás Maduro.
“Quiero pedirles que no permitan que el odio se apodere de su corazón, porque solo hay dos formas de vivir: en la luz y en la oscuridad; en el amor o en el odio; en el respeto, la tolerancia o en la división”, expresó la presentadora de televisión Camila Canabal.
El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa señaló que el cierre de RCTV abrió el camino a “una política de censura y autocensura” en los medios de comunicación privados.
En la capital venezolana, además, se realizó una misa campal por la crisis política y económica que se está viviendo en el país, seguida de una marcha hacia la plaza Alfredo Sadel, del municipio Baruta, durante la cual cargaron una imagen de la Virgen de Coromoto y rezaron oraciones.
El reclamo por la libertad de expresión también se hizo sentir en otros estados del país, tales como Carabobo, Zulia y Aragua.
La marcha forma parte de las acciones de calle que viene haciendo la Mesa de la Unidad Democrática, de forma consecutiva, desde inicios de abril, apuntó el diputado Freddy Guevara.
Guevara pidió a la población continuar apoyando las acciones de calle contra el gobierno, señalando que “llegó el momento de aumentar la resistencia y no abandonar las calles”.
La manifestación fue culminada antes de lo previsto porque se estaba reportando la llegada de heridos, luego de que un grupo de manifestantes decidió protestar trancando una autopista y fueron reprimidos.
La oposición mantiene el pulso en las calles para exigir la convocatoria de elecciones, la apertura de un canal humanitario para alimentos y medicinas y la liberación de todos los presos políticos, entre otras demandas.
CASO PERNALETE
Por otro lado, el Ministerio Público venezolano publicó ayer un video en su cuenta de Twitter, con el que sustenta su tesis de que la muerte del estudiante Juan Pernalete, ocurrida el pasado 26 de abril, fue producto de una bomba lacrimógena lanzada por la Guardia Nacional.
En el video, la Fiscalía detalla que su conclusión es producto del análisis de más de mil horas de video provenientes de más de 20 cámaras de seguridad diferentes, así como de seis testimonios y la autopsia. También alude al croquis de la escena del crimen, 2 análisis químicos y 38 evidencias físicas, entre otras.
La fiscal general Luisa Ortega Díaz anunció el pasado jueves la causa de muerte de Pernalete, descartando las versiones de funcionarios oficialistas, que implicaban a la oposición. Tras ese anuncio, el ministro de Interior, Néstor Reverol, aseguró que la Fiscalía precalificó“hechos de gravedad”, y el ministro de Defensa, Vladimir Padrino, aseguró que lo dicho por la Fiscalía afectaba la imagen de la fuerza armada y podía aumentar la violencia contra sus miembros y la zozobra en el país.
(Con información de El Nacional, La Patilla y la agencia AFP).
Políticos e intelectuales rechazan la represión
Unas mil personas, entre ellas expresidentes y escritores latinoamericanos, expresaron ayer a través de un manifiesto su condena a la represión contra las manifestaciones opositoras en Venezuela y llamaron a la comunidad internacional a que “tome conciencia de la tragedia venezolana”. “La respuesta del régimen [al pueblo] ha sido una represión contra todos los estratos de la sociedad”, afirman.
En el texto también denuncian la muerte de 40 jóvenes durante un mes y medio de protestas, así como las detenciones masivas y la tortura, lo que califican como una “burla de todo aquello que valoramos quienes creemos en los derechos humanos”.
Los firmantes de la carta, entre ellos el director del diario venezolano El Nacional Miguel Henrique Otero y el escritor peruano Mario Vargas Llosa, también resaltaron la crisis humanitaria que vive el país por la escasez de alimentos y medicinas y la inseguridad que se palpa en las calles de Venezuela.
Finalmente, los signatarios hicieron un llamado a todos los países del mundo para que contribuyan a detener “este brutal atropello”. “El silencio ante la tiranía es cómplice de ella. (...) No se puede permanecer indiferente ante el horror que viven los venezolanos, guardar silencio se convierte en complicidad”, aseguran.
