Aunque el Municipio de Arraiján, en la provincia de Panamá Oeste, no se opone al desarrollo urbano, plantea que las obras de infraestructura vial que se ejecutan en este distrito están causando daños a la flora, fauna y recursos hídricos.
La directora de Gestión Ambiental del Municipio de Arraiján, Livia Herrera, denunció la tala de árboles para la ejecución del intercambiador de Howard, proyecto que comenzó en la gestión de Ricardo Martinelli (2009- 2014), que fue resideñado durante la actual administración y ahora se denomina Vías Colectoras Norte y Sur para el intercambiador de Howard: Carretera Panamericana Puente de Las Américas - Arraiján, y la ampliación de la carretera Panamericana.
Herrera explicó que estos proyectos representan la pérdida de unas 207.6 hectáreas de bosque secundario, maduro e intermedio, gramínea y árboles aislados en los corregimientos de Veracruz y Arraiján cabecera.
De hecho, a lo largo de los 10 kilómetros que hay entre Arraiján cabecera y el puente de Las Américas (área donde se ejecuta el proyecto de ampliación de la carretera Panamericana a ocho carriles), se observa un “peladero” por la tala de árboles que tienen más de 50 años, indicó la funcionaria.
Durante un recorrido por el sitio del proyecto, este medio observó árboles de diversos tamaños y una alfombra de hojas secas, producto de la tala, una situación que contrasta con las iniciativas del Ministerio de Ambiente (Miambiente) como “El Gran Día de la Reforestación”, que se celebra hoy en todo el país, o la Alianza por el Millón de Hectáreas.
El bosque no es el único que sufre por la ejecución de estos proyectos viales en Arraiján. Directa e indirectamente también está siendo afectado el río Velásquez y las quebradas que lo alimentan.
Herrera señaló que con el desarrollo del intercambiador de Howard, actualmente Vías Colectoras Norte y Sur para el Intercambiador de Howard: Carretera Panamericana Puente de Las Américas “rompieron y fragmentaron la parte media del río”.
La funcionaria adujo que Miambiente permitió que se talarán todos los árboles en la ribera del río Velásquez, cuando la ley forestal -Ley No. 1 de 3 febrero de 1994- lo prohíbe.

“Han muerto todos los árboles que estaban en la parte media del río”, aseguró Herrera, en referencia al artículo 23 de esta norma.
El artículo en mención señala: “Queda prohibido el aprovechamiento forestal; el dañar o destruir árboles o arbustos en las zonas circundantes al nacimiento de cualquier cauce natural de agua, así como en las áreas adyacentes a lagos, lagunas, ríos y quebradas. Esta prohibición afectará una franja de bosques de la siguiente manera: Las áreas que bordean los ojos de agua que nacen en los cerros en un radio de doscientos (200) metros, y de cien (100) metros si nacen en terrenos planos; en los ríos y quebradas se tomará en consideración el ancho del cauce y se dejará a ambos lados una franja de bosque igual o mayor al ancho del cauce, que en ningún caso será menor de diez (10) metros, una zona de hasta cien (100) metros desde la ribera de los lagos y embalses naturales, las áreas de recarga acuífera de los ojos de aguas en que las aguas sean para consumo social. Estos bosques a orilla de los cuerpos de agua, no pueden ser talados bajo ningún argumento y serán considerados bosques especiales de preservación per manente”.
Herrera, quien basó su información en datos de los estudios de impacto ambiental (EIA), visitas al área y reuniones, cuestiona la desviación del río Velásquez porque, además, drena al Canal de Panamá.
También apunta que la tala árboles por el ensanche de la carretera provocará inundaciones, porque las quebradas tendrán “altos caudales de sedimentación”.
Este medio pudo apreciar la desviación del río a la que aludió la funcionaria. En el lugar donde antes estaba el cauce, ahora hay material que permite el paso de vehículos y personas; y para canalizarlo se utilizaron en algunas áreas alcantarillas.
Herrera dijo que el proyecto de construcción de una carretera perimetral hacia Howard también conllevó la tala de árboles.
Desviación
El EIA de Vías Colectoras Norte y Sur para el Intercambiador de Howard: Carretera Panamericana Puente de las Américas - Arraiján, al que tuvo acceso este diario, indica que el proyecto contempla el desvío del cauce del río, en una longitud de 380.54 metros.
Al respecto, el EIA señaló entre los aspectos negativos el incremento en la erosión y sedimentación de suelo, por trabajos como el desvío del río Velásquez, los cuales incrementan el proceso de erosión y generan sedimentación de los suelos durante la estación lluviosa.
En relación a la importancia que el río, quebradas y bosques de estas áreas de trabajo tienen con el funcionamiento del Canal de Panamá, desde la Autoridad del Canal de Panamá informaron que no pueden precisar la cantidad de hectáreas afectadas. No obstante, reconocen que hay un sector del proyecto que va desde el puente peatonal de Loma Cová hasta la intersección con la vía del puente Centenario.
Explicaron que parte del bosque afectado se encuentra dentro de la cuenca hidrográfica del Canal de Panamá, mas no dentro del área de compatibilidad.
De igual modo, aseguraron que están realizando las coordinaciones para el seguimiento de este proyecto y que el río Velásquez no se encuentra dentro de la cuenca hidrográfica del Canal de Panamá.
Daños significativos
El ambientalista y director de Legal de la entonces Autoridad Nacional de Ambiente, hoy Miambiente, Harley Mitchell, indicó que los daños causados al ambiente son significativos, y que estas afectaciones a la cuenca de ríos, a los bosques, suelo y hábitats deben ser monitoreadas por Miambiente para conocer si han incumplido con los EIA.
Este medio solicitó hace dos semanas la versión de Miambiente, y al cierre de esta edición no hubo respuesta al respecto.
El MOP defiende sus proyectos viales en el distrito de Arraiján
El Ministerio de Obras Públicas (MOP) defendió los proyectos que desarrolla en Arraiján. Al responder a una consulta vía e-mail, la entidad argumentó que estos cuentan con sus estudios de impacto ambiental y planes de manejo ambiental, en los cuales se describen todas las acciones que se deben desarrollar para mitigar los impactos. Aseguró, además, que el río Velásquez no será dividido en dos y que se contempla una serie de medidas de mitigación dirigidas al flujo de las aguas superficiales, entre las que están evitar la remoción de cobertura vegetal.

