El líder socialista Pedro Sánchez prestó juramento el sábado como presidente del Gobierno de España, un día después de liderar exitosamente una moción de censura contra el gobierno conservador de Mariano Rajoy, luego de un fallo judicial en un importante caso de corrupción que involucró al gubernamental Partido Popular.
Rajoy estuvo presente en la ceremonia y posaron juntos para una foto con el monarca y los presidentes de ambas cámaras del Parlamento.
Sánchez prestó juramento de lealtad al rey y a la Constitución. Lo hizo sin jurar sobre una Biblia o un crucifijo, la primera vez para un presidente del Gobierno español desde la restauración de la democracia.
Sánchez apenas había prestado juramento y su frágil gobierno ya debía enfrentar uno de los problemas más críticos del país: poner fin a la crisis de secesión catalana.
El jefe de gobierno catalán, Quim Torra, exigió reunirse con Sánchez y hablar “de gobierno a gobierno”.
“Presidente Pedro Sánchez, hablemos. Sentémonos en la misma mesa y negociemos”, dijo Torra.
