La empresa brasileña Odebrecht pagó bastante más que los 33.5 millones de dólares en sobornos que sus ejecutivos reconocieron haber entregado a funcionarios ecuatorianos a cambio de obras públicas, dijo ayer el fiscal general Carlo Baca.
“Hay cientos de millones de dólares que podrían estar comprometidos con la economía del país. Es un tema en que tenemos que actuar con absoluta responsabilidad”, añadió.
El pasado martes, medios ecuatorianos difundieron grabaciones de audio en las que presuntamente está implicado el vicepresidente Jorge Glas en el pedido de fondos a la empresa.
Ante ello, Glas aseveró en un comunicado que “me han acusado de todo y no han podido probar nada, porque no he hecho nada malo. Pero sé que no necesitan pruebas para seguir atacándome”.
Añadió que “podrán perseguirme, fraguar informes de contraloría, pedir juicios políticos, querer llevarme a la cárcel sin ninguna prueba; que a mí no me van a callar”.
Baca señaló que tales grabaciones deben ser tomadas como pistas para investigar y no como pruebas, mientras que el presidente Lenín Moreno aseguró que “no me voy a manifestar, tomaré decisiones”.
