El papel que juegan los periodistas en la vida nacional, sobre todo en la lucha contra la corrupción, dominaron los discursos de cambio de mando en el Consejo Nacional de Periodismo (CNP).
Guillermo Antonio Adames, presidente ejecutivo de Omega Stereo, tomó posesión ayer como nuevo presidente de ese gremio en reemplazo de Sabrina Bacal, directora y conductora del programa Radar, de TVN.
Adames catalogó a la corrupción como “otra pandemia”, producto de las conductas antiéticas de “algunos políticos”. Aseguró que “hay pruebas de dilapidación y corrupción”, donde “el dolo está muy claro” que han sido denunciados por los medios de comunicación.
Esto, añadió, “irrita al poder”. “El periodismo independiente no necesita del poder para existir. Nuestra obligación es servir a los gobernados, no a los gobernantes. Entre los planes de Adames como presidente del CNP está la implementación de un mecanismo de protección para periodistas, con protocolos eficientes y seguros, frente a amenazas a su vida e integridad.
Mencionó las amenazas que ha recibido la periodista Flor Mizrachi, luego de dejar al descubierto en este medio una jornada de vacunación clandestina.
“El reto de esta administración es no interferir en el libre ejercicio del periodismo ni la independencia de los medios. Sin embargo, podemos entrar a una zona inédita y peligrosa con la amenaza e intimidación a los periodistas”, dijo.
El discurso de Bacal profundizó sobre los intentos por limitar el campo de acción del periodismo libre. Dijo que los métodos “quizás hayan variado”, pero en esencia la voluntad de acallar la voz del periodismo continúa e incluso se intensifica. “Acoso judicial, nuevos límites para acceder a la información pública, utilización de la pauta estatal como instrumento de presión, secuestro de bienes de empresas mediáticas, publicación de avisos pagados por el Estado para desmentir publicaciones, ataques concertados para desmentir periodistas en redes sociales (...)”, denunció.
Al acto asistió el procurador de la Nación encargado, Javier Caraballo. El presidente Laurentino Cortizo no acudió, pese a que había dicho que lo haría.
