ÍNDICE INTERNACIONAL

Sin avances en la lucha contra la corrupción

Ìndice de Percepción de la Corrupción

La corrupción sigue siendo la sombra inseparable de la gestión pública, según el Índice de Percepción de la Corrupción de Transparencia Internacional (TI) dado a conocer ayer.

En 2018, por ejemplo, Panamá no registró avances en la lucha contra este flagelo y obtuvo una calificación de 37 (0 es muy corrupto y 100 muy transparente). Quedó en el puesto 97 en una lista de 180 países, tal como ocurrió en 2017.

La calificación del país es consecuente con las críticas ciudadanas a los órganos Ejecutivo y Legislativo por no impulsar proyectos de ley para establecer la imprescriptibilidad de los delitos, castigar el conflicto de interés y el tráfico de influencias, y ponerle más controles a las contrataciones públicas.

Precisamente ayer, seis de los siete candidatos a la Presidencia de la República firmaron el denominado Reto por la Transparencia, en el que se comprometen a impulsar iniciativas para ponerle freno a las prácticas corruptas. La propuesta surge de organizaciones ciudadanas como TI, capítulo de Panamá, y la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa, entre otros.

El populismo y la corrupción, los males de la democracia

El debilitamiento de la democracia y el aumento del populismo obstaculizan los esfuerzos contra la corrupción. Esta es la principal conclusión del Índice de Percepción de la Corrupción de 2018, elaborado por Transparencia Internacional (TI).

El documento, dado a conocer en Panamá por la Fundación para el Desarrollo de la Libertad Ciudadana, capítulo panameño de TI, destaca, entre otros aspectos, que las Américas “sigue sin lograr ningún avance serio contra la corrupción”.

Menciona la disminución de los derechos políticos en Estados Unidos (EU), Brasil, Venezuela, Guatemala y Nicaragua. Advierten que estilos de liderazgo como los de Donald Trump, en EU; Jair Bolsonaro, en Brasil; Jimmy Morales, en Guatemala; y Nicolás Maduro, en Venezuela, favorecen un socavamiento de los medios de comunicación libres, el silencio y control de la sociedad civil, y el aumento del lenguaje antiinmigrante, anti-LGBT, antiindígena y racista, entre otros.

Panamá

Aunque el documento no menciona a Panamá en el grupo anterior, sí advierte que el istmo se estancó en la lucha anticorrupción.

En 2018 no hubo avances con relación a 2017. Es decir, tiene la misma calificación: 37 de 100, y está en la misma posición: 97 de 180 países.

¿A qué se debe esta parálisis? Lina Vega, de la junta directiva del capítulo panameño de TI, menciona que el puntaje es “lógico y consecuente” con lo que el país vive. Y lo explica de la siguiente manera: “No ha habido voluntad para aprobar leyes que previenen la corrupción. (...) Es lógico que saquemos una nota de estancamiento. Lo que estamos viendo es el reflejo de nuestra realidad”, añadió.

Vega se refiere a la poca voluntad de los órganos Legislativo y Ejecutivo para aprobar proyectos de ley como el que establece la imprescriptibilidad de los delitos de corrupción, el de la “muerte civil” para los corruptos, el que regula las notarías, y mayores controles en las contrataciones públicas.

En 2018 también hicieron ruido investigaciones judiciales como la de los sobornos de Odebecht, donde la ciudadanía reclama que se procese a allegados al gobierno de Juan Carlos Varela que habrían tenido un papel en la trama. Es el caso del exembajador Jaime Lasso y el exgerente de Tocumen, S.A. Carlos Duboy.

El año pasado también dejó un mal sabor en la ciudadanía el hecho de que jueces dejaran libres de culpas a exfuncionarios y empresarios ligados a la administración pasada que eran investigados por supuesta corrupción. Por ejemplo, la pesquisa por presuntas irregularidades en la Caja de Ahorros, en la que se investigaba a Riccardo Francolini, expresidente de la directiva del banco estatal, y a otras 21 personas. También está en esa lista el expediente por supuestas anomalías en el alquiler de helicópteros, proceso en el que se procesaba, entre otros, al exministro Guillermo Ferrufino.

Consultada sobre el poco avance en la lucha contra la corrupción en el país, Angélica Maytín, directora de la Autoridad de Transparencia y Acceso a la Información, dijo que para avanzar es necesario el esfuerzo de todos los órganos del Estado.

“No importa el esfuerzo que haga uno de los órganos del Estado, si no se hace un esfuerzo mancomunado. Si todo el Gobierno no está sincronizado en que hay que combatir la corrupción, vamos a seguir estancados”, advirtió.

Conclusiones

El informe, disponible en la página web transparency.org, recomienda que “ahora más que nunca” en el continente se necesita luchar contra la corrupción. Por eso animan a activistas y líderes a impulsar leyes anticorrupción que promuevan controles y equilibrios al poder estatal.

También recomiendan mantener una estrecha vigilancia “sobre el discurso político que utiliza falsamente la lucha contra la corrupción para socavar la democracia e impulsar al poder a individuos autoritarios o populistas”. Además, destacan la importancia de denunciar los intentos de los que pretenden controlar los medios de comunicación o los grupos de la sociedad civil.

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