Penas de cinco y cuatro años de prisión por el delito de tráfico de influencias les fueron impuestas por un tribunal de juicio a Oydén Ortega Collado y Claudia Purcait, hijo y asistente, respectivamente, del exmagistrado de la Corte Suprema de Justicia Oydén Ortega Durán.
Los jueces Ilka Castillo, Jennifer Saavedra y Roberto Tejeira, durante la lectura de la sentencia celebrada en la tarde de ayer, precisaron que Ortega Collado recibió dinero con la promesa de obtener una resolución positiva de un caso judicial y que además contó con la colaboración de Purcait, como cómplice primario para alcanzar esto fines.
En el caso de Purcait, los jueces decidieron conmutarle la pena por una multa de $5,000.
Los jueces determinaron que la actuación de ambos reveló la existencia de una voluntad de burlar la administración de justicia, desviando la imparcialidad para favorecer a una de las partes.
El fallo reconoció que desde 2013 hasta 2014, Ortega Collado mantuvo conversaciones con César Alvarado Taylor, para lograr que la Sala Civil de la Corte le admitiera un recurso de casación dentro de un litigio que involucraba ocho fincas de la sociedad Ganadera Cerro Jesús, en la provincia de Chiriquí, y que Alvarado Taylor realizó pagos a Ortega Collado con este propósito.
Se comprobó que se intentó obtener un fallo judicial a través de la manipulación: tribunal
Los jueces Ilka Castillo, Jennifer Saavedra y Roberto Tejeira concluyeron que Oydén Ortega Collado y Claudia Purcait, hijo y asistente del exmagistrado Oydén Ortega Durán, actuaron de manera conjunta para manipular un fallo de la Corte Suprema de Justicia, que guardaba relación con un litigio de tierras en la provincia de Chiriquí.

Ayer, durante la lectura de la sentencia, los jueces estimaron que los fiscales anticorrupción Leyda Sáenz y Elvis Coronado determinaron que Ortega Collado utilizó su condición de hijo de un magistrado de la Corte para intentar obtener una casación favorable a César Alvarado Taylor, en el citado pleito de tierras.
También consideraron que Ortega Collado utilizó su amistad con Purcait, quien se desempeñó como asistente de su padre, para lograr un veredicto a favorable a Alvarado.
Durante el juicio, la fiscalía logró establecer que Alvarado hizo pagos de $5 mil y $15 mil a Ortega Collado para lograr la admisión del recurso de casación y que se le diera un trámite favorable al fondo del proceso judicial.
En ese sentido, los jueces plantearon en el fallo que la defensa de Ortega Collado y Purcait no pudo desacreditar las pruebas aportadas por la fiscalía, entre las que se encontraban una serie de conversaciones, vía WhatsApp, sostenidas entre Alvarado y Ortega Collado, en las que daban detalles de los pagos y las gestiones que se hacían para lograr un fallo favorable.
También los jueces explicaron que quedó evidenciado que el proceso judicial por el que Alvarado entregó dinero a Ortega Collado existió y que Purcait fue quien manejó el tema de la admisión de la casación, ya que ella era la mano derecha del magistrado Ortega Durán.
Los jueces dictaminaron que las actuaciones de Ortega Collado y Purcait golpearon la institucionalidad de la administración de justicia, ya que intentaron gestionar un proceso judicial a través del pago de dinero, fomentando la corrupción y afectando la imagen de la administración de justicia.
Orison Cogley, abogado del hijo del exmagistrado, anunció que presentará un recurso de anulación.

