La defensa legal de Danyelo Ramírez Ramea, considerado por los estamentos de seguridad como uno de los criminales más peligrosos del país y sentenciado a 12 años de prisión por el delito de blanqueo de capitales, sufrió un nuevo revés judicial.
El pleno de la Corte Suprema de Justicia declaró no viable un habeas corpus preventivo. Bajo la ponencia de la magistrada María Eugenia López Arias, la Corte fundamentó la decisión en que para este recurso sea viable “se requiere la emisión de una orden de detención preventiva que no haya sido ejecutada, y en el caso bajo estudio la orden atacada ha sido emitida a través de una sentencia condenatoria que no es igual en su naturaleza que una orden de detención de carácter interlocutorio”.
Este caso inició el 28 de septiembre de 2009, luego de que agentes policiales observaron en Costa del Este a tres hombres cuando trasladaban bultos de periódicos de una camioneta pick up a otra camioneta e intentaron entrevistarlos, pero se dieron a la fuga. Esto generó una persecución que culminó en Campo Lindbergh, donde fueron detenidos.
Pero Ramírez Ramea corrió con suerte. El juzgado séptimo penal, que en ese momento estaba a cargo de Felipe Fuentes, lo absolvió el 25 de mayo de 2016 y ordenó su inmediata libertad.
No obstante, en julio de 2018, el Segundo Tribunal de Justicia revocó el fallo del juez Fuentes y ordenó su recaptura.
La magistrada sustentó que la orden de detención del tribunal ya no tenía carácter preventivo, sino sancionador, debido a que fue emitida después de surtir todo el proceso penal con las garantías que establece la ley.
