El déficit fiscal del sector público no financiero al término del primer semestre del año fue de $2,508.9 millones, cifra que representa un aumento de $739.2 millones o 41.8% si se compara con el déficit registrado en el mismo periodo de 2019, según el balance fiscal preliminar del Ministerio de Economía.
El resultado es consecuencia de una drástica caída de $1,325 millones o 24.6% en los ingresos totales.

El sector público tuvo peores ingresos por la paralización de la economía desde marzo, en medio de los esfuerzos para contener la propagación de la Covid-19 y las medidas de alivio tributario para reducir la carga sobre personas y empresas.
El déficit fiscal refleja que los gastos públicos fueron superiores a los ingresos.
El economista Olmedo Estrada dijo que “a raíz de la caída de los ingresos, el déficit fiscal va a estar por encima de lo proyectado”.
En el lado del gasto, se produjo una disminución en las inversiones públicas, mientras que el gasto corriente o de operaciones y el pago de intereses de la deuda aumentaron.
