El Ministerio de Economía y Finanzas calcula que el saldo de la deuda pública al cierre de 2019 será de $29 mil 801 millones, cifra que representaría un aumento de $4,114 millones si se compara con el cierre de 2018.
La deuda neta llegará al 40.7% del producto interno bruto (PIB), incumpliendo el objetivo de mantener el endeudamiento público por debajo de ese umbral, como marca la Ley de Responsabilidad Social Fiscal.
Esta situación es consecuencia de una década de déficits fiscales provocados por el incremento en el gasto y la caída del ahorro público, explicó ayer el ministro de Economía y Finanzas, Héctor Alexander.
La deuda se mide como proporción del PIB, porque el tamaño de la economía influye en la capacidad de generar ingresos para cumplir con los compromisos de la deuda.
Dada la presión sobre las finanzas, el Gobierno elevó de 2% a 3.5% el límite de déficit fiscal este año para no caer en incumplimiento. Tras ese cambio, la diferencia entre ingresos y gastos podrá ser de $2,442 millones al cierre del ejercicio.
El economista Guillermo Chapman dijo que no se trata de cumplir los límites de déficit porque lo obligue la ley, sino porque son controles que buscan la sostenibilidad de las finanzas públicas.