Luis Ramón Fábrega, magistrado presidente de la Corte Suprema de Justicia, rindió cuentas de la gestión 2020-2021 y de paso evocó los 10 años de su paso por el máximo tribunal, a pocos días de terminar su periodo (31 de diciembre).
Nombrado en diciembre de 2011 durante el gobierno de Ricardo Martinelli, Fábrega narró que “hubo momentos buenos y difíciles”, pero que siempre los enfrentó con “responsabilidad y poniendo por encima de todo, la defensa de los intereses de la administración de justicia”. No dijo si los despachos de los jueces han sido auditados, tampoco habló sobre el avance de expedientes que tienen años esperando trámites, y evitó mencionar la investigación que se sigue al juez que ordenó la excarcelación de José Cossio, líder de una pandilla dedicada al crimen organizado.
“En estos diez años, la administración de justicia ha emprendido transformaciones estructurales necesarias, como la creación y el desarrollo de nuevas jurisdicciones, así como la incorporación de nuevas modalidades de resolución de conflictos”, aseguró Fábrega en su discurso, de acuerdo con lo reportado en un comunicado del Órgano Judicial.
En el acto estaban sus colegas María Eugenia López, Maribel Cornejo, José Ayú Prado, Olmedo Arrocha, y Carlos Vásquez. Además le acompañaron, Javier Caraballo, procurador de la Nación encargado; Rigoberto González, procurador de la Administración; Juan Carlos Araúz, presidente del Colegio Nacional de Abogados; y decanos de las facultades de derecho de varias universidades, entre otros. Otro que se despide de la Corte es el magistrado Hernán De León.
