Luego de la ejecución de un plan piloto con un grupo de empresas, a partir de junio comenzará el proceso de masificación voluntaria de la factura electrónica.
Esta será una alternativa que podrán adoptar los negocios como mecanismo de facturación.
Los que estén interesados en hacerlo podrán formalizar su intención a través de un formulario que estará disponible en la plataforma digital de la Dirección General de Ingresos (DGI).
Los independientes y empresas con ingresos anuales inferiores a $1 millón podrán descargar un facturador gratuito que pondrá a su disposición la DGI. En tanto, las empresas de mayor tamaño que quieran hacer la transición deberán contar con un proveedor de autorización calificado (PAC).
La Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura señaló que la factura electrónica “representa un ahorro en tiempo y dinero para las empresas; mientras que para el Estado representa una mejor fiscalización tributaria”. Las empresas que no adopten la factura electrónica, tendrán que adaptar sus equipos fiscales para que puedan transmitir en línea la información a la DGI.
Con estas medidas, la DGI busca elevar la recaudación y combatir la evasión fiscal.

