INMUNIZACIÓN

Hospitales privados ofrecen apoyo en plan de vacunación

Hospitales privados ofrecen apoyo en  plan de vacunación
Especialista en salud pública consideran que el Ministerio de Salud debe crear alianzas con los hospitales privados, para que colaboren el proceso de vacunación contra la Covid-19.Elysée Fernández

De momento el Ministerio de Salud (Minsa) no tiene indicios de dónde proceden las vacunas aplicadas a varias personas en el edificio de Coco del Mar Suites, corregimiento de San Francisco.

El ministro de esa entidad, Luis Francisco Sucre, dijo ayer que se tiene que esperar que el Ministerio Público (MP) −que adelanta una investigación por la presunta comisión de delitos contra la administración pública− haga el debido análisis, determine de dónde vinieron las supuestas vacunas, la marca, si son reales o frascos rellenados. “Nos toca esperar que el MP pueda darnos respuestas certeras de qué es lo que sucedió y de dónde provienen los viales”, remarcó.

No obstante, lo sucedido en Coco del Mar con la vacunación clandestina ha puesto sobre la palestra varias interrogantes, como por ejemplo, si particulares pueden importar vacunas al país o cuál debe ser el rol de los centros hospitalarios privados en la jornada de vacunación contra la Covid-19.

Sobre la primera pregunta la directora de Farmacia y Drogas del Minsa, Elvia Lau, subrayó que varias empresas han solicitado permiso para importar vacunas contra la Covid-19, pero a todas les han respondido lo mismo: como estas tienen una Autorización de Uso de Emergencia y no un Registro Sanitario, la casa farmacéutica llámese Pfizer o AstraZeneca, trata solamente con los gobiernos, y no se deben comercializar.

En palabras de la funcionaria del Minsa las personas que fueron a la vacunación clandestina expusieron su salud, porque no se sabe en realidad qué es lo que les inocularon: “Siempre hemos dicho que se debe acudir a sitios autorizados, los cuales son anunciados con tiempo por voceros oficiales”, acotó.

Actualmente, las farmacéuticas Pfizer y BioNTech, así como Moderna dieron el primer paso para comercializar sus vacunas contra la Covid-19 al solicitar a los reguladores de Estados Unidos la aprobación total de dicho biológico.

Esto los convierte en los primeros fabricantes de vacunas contra el nuevo coronavirus en pedir una licencia de productos biológicos a la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés).

En ese contexto, el proceso para que la FDA apruebe la licencia de esta vacuna puede tomar entre seis meses y un año, aunque Eduardo Ortega, asesor del Consorcio de Vacunas Covid-19, resaltó que hay revisiones aceleradas, lo cual podría pasar en ambos casos.

Una vez aprobada la licencia comercial, las casas farmacéuticas podrían vender las vacunas a empresas. Sin embargo, Ortega considera que en el caso de Panamá lo ideal sería que se garantice la vacunación de un 70% de la población, antes que se permita la comercialización de estos tratamientos.

Hospitales privados

De acuerdo con Ortega uno de los grandes retos será vincular al sector privado en el proceso de vacunación, ya que entre julio y septiembre cuando lleguen 5 millones de dosis se estima que por semanas arribarán al país más de 400 mil dosis.

“Debemos seriamente considerar el apoyo del sector privado en un escenario de un volumen de vacunas nunca antes manejado y en ese grupo están los hospitales privados”, dijo.

Precisamente, el director médico de Clínica Hospital San Fernando, José Manuel Terán, indicó que esta semana le reiteró al ministro de Salud el interés que tienen los hospitales privados de colaborar en las jornadas de vacunación del país.

Hospitales privados ofrecen apoyo en  plan de vacunación
Opinión.

Según Terán los hospitales privados participan de las campañas de vacunación nacional desde hace años y con la Covid-19 vacunaron a todo su personal siguiendo medidas estrictas, iniciando por la custodia de las vacunas. “En reiteradas ocasiones nos hemos puesto a órdenes del gobierno para coadyuvar, gratuitamente, en el proceso de vacunación”, resaltó el especialista.

Incluso, recordó que durante el proceso para la vacunación del personal de salud en los hospitales privados acudían al Programa Ampliado de Inmunización con listados de las personas a vacunar, el personal de salud del Minsa se trasladaba al hospital con las vacunas, custodiados por la policía. Además del personal de enfermería oficial, había un registrador que ingresaba al sistema público los datos de los vacunados y las dosis aplicadas tenían que cuadrar con el listado y con los viales vacíos.

“Si la vacunación tomaba más de un día, los viales eran guardados en la farmacia hospitalaria y custodiados las 24 horas del día por la Policía Nacional”, agregó.

Por su parte, Guillermo Baily, director médico del Hospital Nacional, manifestó que los hospitales privados han brindado su apoyo para la solución de cualquier inconveniente desde el día uno de vacunación.

“El Ministerio de Salud sabe que cuenta con nuestra apoyo en el área que lo soliciten”, indicó el médico.

Mientras que Ariel Saldaña, director médico del Hospital Paitilla, señaló que esta semana le reiterará a la viceministra de Salud, Ivette Berrío, el deseo de colaborar en el proceso de vacunación.

“Nosotros hemos pedido colaborar en la puesta de la vacuna al Minsa sin costo al paciente”, explicó.

Saldaña usó como ejemplo la vacuna de la influenza, la cual se aplica todos los años y los pacientes se la pueden poner en los centros de salud sin ningún costo, pero hay otros que prefieren acudir donde su neumólogo y colocársela en su hospital privado.

“El mensaje a las autoridades de salud es claro: recuerden que nosotros somos aliados del sistema de salud y espero nos consideren como tal”, manifestó.

A juicio del especialista en salud pública, Jorge Luis Prosperi nada se pierde con que el sector privado participe en este proceso. “Evitamos la posibilidad de actividades clandestinas, vacunas falsificadas y negociados sin ningún tipo de control”, dijo.

Para Prosperi se debe impulsar una alianza público privada, ya que cuando lleguen 5 millones de dosis entre julio y septiembre no habrá capacidad en el sector público y se necesitará apoyo del sector privado.

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