La recaudación de ingresos corrientes por parte del gobierno central alcanzó los $4,196.9 millones hasta noviembre, cifra que representa un déficit de $2,110.2 millones o 33.5% al compararse con lo esperado en el presupuesto y una caída de $1,771.2 millones o 29.7% respecto al mismo periodo del año anterior, informó la Dirección General de Ingresos (DGI).
A medida que han ido pasando los meses de pandemia, primero con estrictas medidas de confinamiento y cierre de buena parte de la economía y luego con una reactivación gradual de actividades, la brecha entre los ingresos recibidos y lo que se esperaba ha ido en aumento, hasta superar en noviembre, por primera vez en el año, los $2,000 millones.
En noviembre se observó que algunos tributos, como el impuesto sobre transferencia de bienes muebles y servicios (Itbms) tuvieron un mejor comportamiento que en los meses anteriores, cuando había más restricciones, pero las cifras están lejos aún de reflejar una actividad normalizada.
Para Javier Mitre, especialista en tributación, los resultados muestran que la recuperación está siendo más lenta de lo esperado.
“El tema atiende directamente a la falta de reactivación de las empresas, ya que muchas no han podido reabrir”, dijo. Además, la evasión y la informalidad inciden en la menor recaudación.
