Una de las grandes interrogantes en materia de justicia es cómo se trabajará en el “día después” de la suspensión de los términos judiciales ordenada por la Corte Suprema de Justicia el 13 de marzo y con vigencia desde el 16 del mismo mes, a raíz de la pandemia de la Covid-19.
La medida, que ha sido prorrogada varias veces por los magistrados del pleno de la Corte (ver tabla), vencería el 7 de junio si no se extiende su vigencia.

Los jueces coordinadores del Primer Circuito Judicial de Panamá, con sede en Plaza Ágora, Pueblo Nuevo, Yanelka Quijano, Clara Montenegro y Frank Torres, elaboraron un plan para la reactivación judicial, el cual está contenido en un documento que fue remitido el pasado 22 de mayo a la magistrada de la Corte, María Eugenia López Arias, coordinadora del sistema penal acusatorio en todo el país.
Contiene cuatro puntos generales: reforzar medidas sanitarias; optimizar recursos, incrementar la productividad y reducir el rezago judicial; organización operativa (personal, horario y turnos) y vigencia del plan.
Una de las limitaciones es que en Plaza Ágora, por ejemplo, solo hay 22 salas de audiencias que comparten todos estos operadores de justicia, los cuales tienen distintas capacidades de aforo. Estas son insuficientes “para atender las necesidades del sistema de justicia penal en condiciones normales y ahora exigidas por el estado de emergencia sanitaria para prevenir la propagación de Covid-19” se plantea.
También hay limitaciones de computadoras portátiles, ya que las cinco que existen a disposición del Tribunal de Garantías son compartidas con el Tribunal Superior de Apelaciones para las audiencias virtuales.
En el primer punto, se plantea la creación de un comité Covid, reforzar las medidas de prevención y control, que incluye toma de temperatura al personal e impedir el acceso al público a las audiencias. Además, que toda notificación se pueda hacer por medios digitales, teléfono y fax siempre y cuando se deje constancia. Para los días que no haya audiencias los jueces pueden hacer teletrabajo para redacción y revisión de resoluciones.
En el segundo punto, la propuesta señala que una vez se levante la suspensión de los términos, en la primera fase se tiene previsto hacer tres audiencias intermedias en la mañana y tres en la tarde. En una segunda fase se aplicaría un horario extendido hasta las 8:00 p.m. Si es necesario pedir salones a otros tribunales se gestionaría.
El tercer punto, lo relativo a la organización operativa, los jueces recomiendan audiencias al mediodía (de 12:00 m.d. a 2:00 p.m.) y que que los juicios que se programen después de las 5:00 p.m. no sean de alto perfil. Igualmente, se establece que un juez no podrá solicitar permiso en el día que le corresponde asistir al Tribunal, a menos que trate de una urgencia. Y en ese caso debe indicar quién lo reemplazaría.
El cuarto y último punto de esta hoja de ruta de reactivación señala que, tal como lo establece el acuerdo 161 del 30 de abril de 2020 de la Corte Suprema, este plan se ejecutaría hasta el 31 de diciembre de 2020.
