El crimen ganó terreno en 2020: estadísticas del Ministerio Público dan cuenta que el año cerró con 491 homicidios, 11 más de los que se cometieron en 2019, cuando se registraron 480.
En más del 50% de las investigaciones relacionadas con esos hechos, las fiscalías de homicidios lograron la vinculación de los responsables. Así lo informaron ayer los fiscales encargados de investigar los crímenes cometidos en el país, en una rendición de cuentas virtual.
Rafael Baloyes, fiscal de homicidios y feminicidios de la Fiscalía Metropolitana de Panamá, informó que el año pasado en su área se abrieron 362 investigaciones relacionadas a hechos se sangre: 162 homicidios, 16 por tentativa de homicidio, y seis por feminicidios, entre otros.
Baloyes detalló que la mayoría de los asesinatos están relacionados a temas de drogas vinculados a pandillas.
“Hemos realizado estudios de estas estructuras criminales y estamos atacando el flagelo en los barrios con la ayuda de los estamentos de seguridad”, explicó. El funcionario contó también que luego de que desarticularon a varios grupos que se dedicaban al sicariato, desde septiembre de 2020 se dio una “muy significativa” reducción de los homicidios. Además, informó que el epicentro de estas redes criminales estaba en la ciudad capital.
Secuelas de la masacre
Por su parte, Zuleyka Moore, fiscal de la Unidad de Homicidio del Ministerio Público en Panamá Oeste, aseguró que de los 128 casos registrados en su zona, 22 tienen una vinculación directa con los hechos registrados el 17 de diciembre de 2019: la masacre por rivalidad entre presos de la cárcel La Joyita, suceso que dejó 13 muertos. La fiscal Moore indicó que las repercusiones de este evento impactaron el orden de la provincia de Panamá Oeste.
Por su lado, Zulma Dip, fiscal de Homicidio y Feminicidio de San Miguelito, dio cuenta que en su área se cometieron 62 casos de homicidio, y uno de feminicidio.
La cúpula y los mandos
En lo que va del gobierno de Laurentino Cortizo, quien asumió el poder el 1 de julio de 2019, el Ministerio de Seguridad ha tenido dos jefes. El primero fue Rolando Mirones, quien en febrero de 2020 renunció al cargo en medio de duros cuestionamientos por la fuga, por segunda vez, del asesino múltiple Gilberto Ventura Ceballos del pabellón de máxima seguridad de la cárcel La Nueva Joya. El segundo es Juan Pino, quien venía de dirigir el Servicio Nacional Aeronaval.
Mientras que la Policía Nacional está bajo el mando de Jorge Miranda, cuya gestión ha estado plagada de reclamos por abuso policial.
