Trascienden más detalles sobre las investigaciones que sigue el Ministerio Público (MP) por presuntos maltratos a menores y malos manejos administrativos en albergues bajo la tutela de la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (Senniaf).
Esta vez, fuentes relacionadas con la investigación a la Fundación Chilibre Panamá (Funchipa) –que administraba un albergue en Tocumen–, revelaron información sobre la exdirectora del centro Xenia Medina, de 69 años de edad, detenida el sábado 6 de marzo y encarcelada bajo cargos por la presunta comisión de los delitos de peculado y abuso a menores.
Las fuentes consultadas por este medio definieron a Medina como una mujer “con facilidad de convencimiento para ser apoyada en cualquier proyecto que tuviera en mente”.
No se le conocía domicilio fijo, pues se mudaba cada dos meses, sobre todo a hospedajes, en uno de los cuales, situado en San Felipe, la capturaron el 6 de marzo
De las investigaciones que sigue el MP por este caso se desprende, además, que fue ella quien “reclutó” a Xenia Moreno, la exasesora legal de la fundación –que inició operaciones en 2009– y quien también está detenida como parte del proceso.
Al parecer, ambas están conectadas por un vínculo familiar, según las fuentes.
Por este caso hay una tercera detenida, Itzel De La Cruz, quien enfrenta cargos por maltrato.
De La Cruz es señalada por algunas de las víctimas como la persona a cargo de la aplicación de la “disciplina”. Según los menores, los encerraba dentro de una celda de castigo conocida como “la comarca”, los dejaba sin alimento e inclusive obligaba a dormir en el piso por supuestamente portarse mal.
¿Peculado?
La investigación por presuntos malos manejos de los subsidios asignados al albergue por el Ministerio de Desarrollo Social (Mides) parte de una auditoría efectuada por este y abarca al menos $90 mil.
La auditoría del Mides –que denunció el caso en 2020– detectó que entre abril y noviembre de 2019 hubo gastos no presupuestados y no autorizados por ese despacho ministerial.
Según el documento, facturas del centro fueron pagadas con los fondos del subsidio hasta por $92 mil 722. Además, se facturaron servicios profesionales no contemplados a la empresa Ecsa Asesores Tributarios S.A., por un monto de $18 mil.
Funchipa también tenía una asignación de $7 mil para la compra de alimentos, pero los auditores hallaron comida vencida.
