Pese a que un fallo de la Corte Suprema de Justicia concluyó que es inconstitucional que los diputados suplentes cobren doble salario, ocho de los nueve diputados de la Comisión de Credenciales avalaron un anteproyecto de ley para reformar el reglamento interno de la Asamblea Nacional, que incluye un artículo que establece que los emolumentos de sus suplentes saldrán del presupuesto general del Estado.
“Además de las funciones establecidas constitucionalmente, la junta directiva de la Asamblea Nacional podrá asignar otras funciones a los diputados suplentes, los que devengarán una dieta y los emolumentos que determinará la Ley de Presupuesto General del Estado”, dice la iniciativa, que fue acogida ayer por la Comisión y que será discutida en primer debate en los próximos días.
El único que se opuso a esta moción fue el independiente Juan Diego Vásquez, lo que provocó que el diputado perredista Raúl Pineda lo amenazara. “Ojalá y me faltara el respeto a mí [...]”, dijo Pineda en momentos en que acusaba a Vásquez de “llamar a la violencia” porque cuestionó a Roberto Ábrego por proponer ese artículo.
Pugna entre diputados por los cambios al reglamento interno
Ocho de los nueve diputados de la Comisión de Credenciales de la Asamblea Nacional votaron a favor de debatir el proyecto de ley que mantiene los privilegios a los diputados y, entre otras aspectos, establece que los emolumentos a sus suplentes saldrán del Presupuesto General del Estado.
Avalaron la propuesta: Génesis Arjona y Ana Giselle Rosas, de Cambio Democrático; Elías Vigil, del Partido Panameñista; Raúl Pineda, Roberto Ábrego, Juan Esquivel y Gonzalo González, del oficialista Partido Revolucionario Democrático (PRD); y Maira González, suplente de Francisco Pancho Alemán, del Movimiento Liberal Republicano Nacionalista. El único voto en contra fue el del independiente Juan Diego Vásquez.
La disputa
La pugna se dio en medio de un acalorado debate, en el que hubo reclamos, quejas y hasta amenazas.
La polémica surgió porque Vásquez, en duros términos, criticó el hecho de que el presidente de la Comisión de Credenciales, Roberto Ábrego (PRD) desestimó un anteproyecto de ley consensuado por una subcomisión legislativa para modificar el reglamento de la Asamblea. Esa propuesta fomentaba la transparencia y la rendición de cuentas, e incluía descuentos a los diputados que faltan a las sesiones, entre otros aspectos.
“El proyecto de texto único [el que desestimaron] que presentó la subcomisión tenía 79 artículos. El segundo texto único [el avalado ayer] que se nos entregó el jueves tiene menos de la mitad de ese articulado, porque deja por fuera varios temas”, dijo Vásquez.
Entre los temas que deja por fuera figura el descuento de salario a los diputados que no asistan a las sesiones, la obligación de estos a rendir un informe en su circuito y a publicar las planillas.
Vásquez también cuestionó que fuera incluido un artículo que le da potestad a la directiva de la Asamblea para asignar funciones a los diputados suplentes, quienes, según la propuesta, devengarán una dieta y los emolumentos que determinará la Ley de Presupuesto General del Estado.
De acuerdo con Vásquez, esto es inconstitucional, debido a que la función del diputado suplente, la del principal y la forma de su elección “están debidamente consagrados” en la Constitución. “Yo me pregunto: ¿por qué extralimitarnos en la ley, presentando la idea de que la directiva le va a asignar funciones a mi suplente?, acotó Vásquez.
Pidió la palabra el perredista Raúl Pineda. Entre otras cosas, para defender a su copartidario Roberto Ábrego.
Acusó a Vásquez de faltarle el respeto y, según él, llamarle “payaso” a Ábrego, un hombre de 60 años.
“Cuando tú llamas a la violencia, porque hay diferentes formas de llamar a la violencia, si a mi papá le dicen payaso, yo defiendo a mi papá de la forma que creo necesario”, le reclamó Pineda a Vásquez. Continuó: “Ojalá y me faltara el respeto a mí, ojalá y que me falten el respeto a mí así como te lo faltan a tí [...]”. le dijo a Ábrego, pero dirigiéndose a Vásquez.
Ábrego, antes de que hablaran sus colegas, defendió la posibilidad de que los suplentes tengan un salario. “La norma constitucional es sumamente injusta. Es, incluso, violatoria a los derechos humanos. Un suplente a diputado que lo condenen porque ejerce esporádicamente, muy temporalmente, el cargo del principal [...]. Es una condena económica terrible. Injusta”, dijo.
Fue en ese momento cuando anunció que en el proyecto de ley para reformar el reglamento de la Asamblea que prohijaron ayer harían “los ajustes necesarios” para cumplir con el fallo de la Corte Suprema de Justicia que declaró inconstitucional el doble salario de los suplentes. Según Ábrego, la sentencia de la Corte dice que para hacer los pagos a los suplentes se necesita una ley.
El debate se dio el mismo día en que la Contraloría General de la República, a cargo de Gerardo Solís, quien ha militado en el PRD, anunciara que mantiene suspendido el salario a 16 diputados suplentes porque laboran en otras entidades del Estado. Ello, para cumplir con el fallo de la Corte.
La moción para que los emolumentos de los suplentes salgan del presupuesto del Estado no es nueva. Fue incluida por los diputados en el proyecto de ley para reformar la Constitución, documento que se retiró de la Asamblea debido al rechazo ciudadano.
