Detrás del proyecto 287, impulsado por la diputada oficialista Zulay Rodríguez, subyace una “discusión diabólica en la que se parte del principio de que los bancos son enemigos de sus clientes”, aseguró ayer en TVN el directivo de la Bolsa de Valores de Panamá, Roberto Brenes.
Sustuvo que este tipo de moratorias “absurdas” olvida un hecho económico fundamental: los bancos son parte de una cadena en la que también hay que considerar que deben pagar intereses a todos los ahorristas. “Si vamos a ser solidarios, hay que hacerlo a lo largo de toda la cadena”, dijo.
Además, recordó que ya los bancos declararon una moratoria por 90 días en la que se comprometen, no solo al aplazamiento de los pagos de las letras, sino también a no cobrar intereses sobre intereses, no así a condonar intereses pactados con sus clientes.
Brenes se mostró sorprendido de que el Legislativo se meta en temas económicos y financieros, que suele regir el Ejecutivo, y no haya salido a decir que quiere manejar el sistema de salud.
Si bien rechaza el intervencionismo como política oficial en el sistema financiero, dijo que para quienes abogan por la “mano del Estado” ya existe el proyecto 281, aprobado en tercer debate. Este, explicó, faculta, en sus artículo 9 y 10, al Ministerio de Economía y Finanzas y a la Superintendencia de Bancos de Panamá a declarar una moratoria. Incluso, en el caso del sector agropecuario, esta suspensión de pagos podría ser de hasta de un año.
También ayer en el programa de Radar, de TVN, el economista Guillermo Chapman se mostró en desacuerdo con ponerle camisas de fuerza al sistema financiero, lo cual -destacó- podría hacer más daño que bien.

