La administración del Canal de Panamá y su mayor contratista se han enfrascado en el que se espera sea el último y definitivo intento para no romper el millonario contrato que firmaron en 2009.
Ayer, Grupo Unidos por el Canal (GUPC) y la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) aceptaron extender, hasta el martes, el proceso de negociación para encontrar una salida a los problemas de insolvencia del consorcio y terminar la construcción del tercer juego de esclusas.
Jorge Luis Quijano, administrador de la ACP, fue optimista en lo que podría ser el desenlace del proceso de conversación.
“Hay una pequeña ventana de entendimiento y hay que aprovecharla. Estamos dispuestos a escuchar y hay oportunidad de acercamiento”, afirmó Quijano, quien evitó revelar detalles por el acuerdo pactado de confidencialidad.
Este diario conoció que la negociación se centra en dos aspectos. La ACP estaría dispuesta a extender la moratoria para que se devuelvan los pagos anticipados por $783 millones que ha recibido el consorcio. Sin embargo, el punto en cuestión sería qué tanto tiempo de gracia se le daría a GUPC.
Además, se explora la posibilidad de que GUPC consiga de la banca internacional $400 millones, utilizando como respaldo financiero la garantía –por el mismo monto– de la aseguradora Zurich American.
