NÁPOLES, Italia.– Los abogados de Valter Lavítola han dispuesto trabas formales al decreto de juicio inmediato en el proceso por extorsión a Impregilo. Consideran que la acusación de la Fiscalía es demasiado genérica y no individualiza el delito.
Además retienen que la competencia judicial corresponde al Tribunal de Milán porque la principal prueba de la Fiscalía es una llamada telefónica a Massimo Ponzellini, máximo responsable de Impregilo cuya sede está en Milán.
El fiscal del tribunal de Nápoles, Vinzenzo Piscitelli, ha argumentado que en el sumario están perfectamente descritos, de forma correcta, las leyes que fueron violadas por Lavítola y que ya hubo una cuestión judicial sobre la competencia territorial de este proceso en la que se decidió que era el Tribunal de Nápoles el titular.
Entre otros testigos, la Fiscalía llamará a declarar al embajador de Italia en Panamá, Giancarlo Curcio.
La juez Giovanna Cepalloni deberá decidir el próximo 16 de abril, fecha del juicio por corrupción política que imputa a Lavítola y a Silvio Berlusconi sobre estas cuestiones de forma preliminares.
