ROMA, Italia.- La presidenta del Colegio de Jueces de la Segunda Sección del Tribunal de Roma, Adele Rando, ha admitido a la República de Panamá como parte ofendida en el proceso por corrupción internacional de Finmeccanica que juzga a Valter Lavítola y a Paolo Pozzessere como presuntos artífices del desvío de hasta 25 millones de dólares en coimas, entre cuyos destinatarios se encontrarían el expresidente Ricardo Martinelli y otros funcionarios de su gobierno.
De esta manera, Panamá ha logrado constituirse como parte lesa del delito, pero ello no le confiere el derecho a reclamar en este juicio un resarcimiento económico por el daño sufrido. La modalidad judicial de la parte dañada es por definición distinta en la forma y el fondo, a una acción civil, que habría permitido al nuevo Gobierno de Panamá dirigirse contra los dos acusados italianos, Pozzessere y Lavítola, y en caso de condena para los imputados, exigir indemnizaciones.
Según el Código de Procedimiento Penal italiano, que recoge en los artículos 90, 91 y 92 los derechos y facultades reconocidos en la figura de la parte ofendida, Panamá tendrá un papel semiactivo en el juicio penal, que le permitirá examinar el sumario, asistir a las audiencias, dirigir preguntas a testigos e imputados, siempre a través de la figura del fiscal, Paolo Ielo y presentar elementos de prueba.
Sin embargo, su capacidad de actuación legal se limita a la fase de instrucción, ya que no podrá recurrir una sentencia absolutoria en el Tribunal de la Casación o en la Corte Suprema.
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