Ana Giselle Rosas de Vallarino, candidata proclamada por el circuito 4-6 (San Félix, San Lorenzo, Remedios, y Tolé, en Chiriquí), presentó sus alegatos frente a la impugnación de Jorge Alberto Rosas, quien compitió para el puesto en esa misma área.
Explicó que, al cumplirse con los términos legales, contesta la demanda impulsada “por el candidato perdedor”, como parte del proceso para demostrar que su elección fue de manera “transparente”.
“Se presentaron todas las pruebas que sustentan que nuestro triunfo se dio gracias a una campaña transparente y de contacto directo con miles de personas del circuito 4-6”, añadió.
Sostuvo que rechazó y presentó “contrapruebas a las alegaciones temerarias y falsas” que presentó Rosas, sobre el supuesto uso de recursos del Estado para hacer proselitismo.
“El oriente chiricano votó a conciencia, escogió un presidente panameñista, alcaldes y representantes panameñistas, pero rechazó al candidato a diputado por el panameñismo, debido al olvido que mantuvo con su pueblo en los últimos cinco años y le dio la oportunidad a una mujer en convertirse en su diputada”.
De acuerdo con la candidata, se espera que pronto se realice la audiencia para “reafirmar que la voluntad del oriente chiricano fue escoger a Ana Giselle Rosas de Vallarino como su diputada”.
Por su parte, Rosas, actual diputado, indicó que hubo un plan orquestado por el actual gobierno para apoyar a Ana Giselle Rosas de Vallarino, con recursos del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).
En su impugnación, Rosas sustentó que más de $1 millón de dólares fueron transferidos desde el MEF a la junta comunal El Puerto, en Remedios, con la autorización del ministro Frank De Lima.
Explicó, que dos semanas antes a los comicios, esa junta emitió “más de 600 cheques” a residentes de los cuatro distritos. Por ello, pidió al Tribunal Electoral que realice nuevas elecciones.

