La Corte Suprema de Justicia negó un amparo de garantías constitucionales a Nicel Solano, quien laboró en el despacho de la magistrada Maribel Cornejo y a quien se acusa de filtrar información a un grupo de narcotraficantes.
Solano, una abogada penalista acusada de colaborar con la pandilla HP (Humildad y Pureza), fue detenida en febrero de 2022 en el marco de la operación Damasco, que desmanteló una red de traficantes de droga. Hasta diciembre de 2021 había sido asistente de la magistrada de la Corte Suprema de Justicia Maribel Cornejo, pero dejó de serlo luego de que el Ministerio Público (MP) revelara que filtraba información.
En el proceso, Solano presentó un amparo ante la Corte con la intención de dejar sin efecto la imputación de cargos y la detención preventiva dictada en su contra por la juez de garantías Hiroko Tinoco Naranjo.
Los cargos
Tinoco imputó cargos tras estudiar las evidencias presentadas por la Fiscalía Especializada contra la Delincuencia Organizada, que indicaban que Solano presuntamente filtró información a la red liderada por y esposa de Carlos Roberto Aguilar, alias Robert, líder de una banda dedicada a la custodia de cargamentos de drogas procedentes de Colombia.
En uno de los teléfonos decomisados por la policía a Irving Segura, integrante de la organización criminal, encontraron comunicaciones con Solano. Maribel Cornejo es magistrada de la Sala Segunda de lo Penal, por lo que Solano tenía acceso a todo lo concerniente a los casos penales que llegan a los tribunales de justicia.
A través de esta línea, conforme a los elementos presentados por el fiscal en audiencia, Solano suministraba información confidencial sobre el manejo de las diligencias judiciales relacionados con la operación Damasco, por la que terminó prisionera.
La exfuncionaria judicial ha alegado su inocencia.

