A pesar de la serie de homicidios registrados en las últimas semanas, varios con características de ejecución y sin móvil claro, el director general de la Policía Nacional, Jaime Fernández, aseguró que los índices de criminalidad en el país se mantienen “por debajo del año pasado” y que la institución “sí está haciendo su trabajo”.
Fernández sostuvo que la Policía mantiene operativos activos en sectores como Pacora y Don Bosco, en el este de la capital, donde en los últimos días se reportaron los asesinatos de Jesús Armando Rodríguez, Marichel Rodríguez y Esteban De León Osorio, tres jóvenes cuyas muertes han conmocionado al país por la violencia y aparente frialdad con la que fueron cometidas.

“La percepción es que los niveles delincuenciales en el país han ido aumentando. Mira, sobre el tema de la percepción que existe, nosotros tenemos los índices que están por debajo del año pasado”, afirmó el jefe de la policía.
Operativos en medio del temor
Dede La Villa de Los Santos, población donde este lunes 10 de noviembre se celebra el primer grito de independencia, Fernández destacó la captura de dos personas, Arturo Hansell (alias Pagoda) y Abdiel Oglivie (alias Tatín), vinculadas con el asesinato de Esteban De León, cuyo cuerpo fue hallado el 5 de noviembre cerca de una iglesia en el corregimiento 24 de Diciembre, después de varios días de desaparecido.

El pasado domingo 9 de noviembre, estos dos sujetos fueron imputados por homicidio agravado, robo agravado, privación de libertad y asociación ilícita para delinquir, delitos que podrían acarrear penas de hasta 63 años de prisión.
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Sin embargo, mientras las investigaciones avanzan, los vecinos del área Este viven con una mezcla de miedo y desconfianza. Según datos de inteligencia de la propia Policía, unas 25 pandillas operan en esa zona de la capital, dedicadas al robo, el sicariato y el microtráfico.
La ‘percepción’ vs la realidad
El discurso oficial choca con la percepción ciudadana y con la evidencia de casos recientes.
Solo entre el 31 de octubre y el 6 de noviembre se reportaron al menos tres homicidios en el sector Este. Además, en redes sociales y comunidades digitales se multiplican los reportes de desapariciones y asaltos violentos, especialmente en horarios nocturnos.
Fernández insistió en que la institución ha reforzado la vigilancia con los llamados “Linces 2.0”, y que la estrategia apunta a mantener más agentes en la calle y menos en los cuarteles. “Lo que la comunidad necesita es vernos afuera”, recalcó.

Crímenes planificados
No obstante, expertos en seguridad consultados por La Prensa advierten que los programas de proximidad policial han perdido continuidad y que los homicidios recientes no pueden considerarse casos aislados. Criminólogos consultados advierten que los asesinatos con alto nivel de planificación, violencia o ensañamiento no son hechos aislados, sino señales de una criminalidad más estructurada y con capacidad logística, lo que plantea un desafío directo a la capacidad de respuesta del Estado.
Otros especialistas advierten que este tipo de delitos, donde las víctimas son retenidas, ejecutadas y sus cuerpos abandonados en lugares escogidos con precisión, revelan fallas en inteligencia criminal, patrullaje preventivo y articulación interinstitucional, factores que permiten la expansión silenciosa de redes delictivas en los márgenes urbanos.
Violencia doméstica, otro frente abierto
El director de la Policía Nacional también se refirió al aumento de casos de violencia doméstica, que reconoció como el único indicador en alza este año. Mencionó el reciente feminicidio ocurrido en Aguadulce, provincia de Coclé. donde un hombre agredió a su pareja y luego se quitó la vida.
“Este tema se trabaja desde casa. Nosotros no podemos entrar al hogar de las personas, pero sí tenemos las puertas abiertas para recibir denuncias de forma confidencial y rápida”, dijo Fernández, quien llamó a las víctimas a “acercarse a la Policía”.
No obstante, los datos del Ministerio Público muestran que las denuncias por violencia doméstica aumentaron 12 % entre enero y octubre de 2025, mientras que organizaciones de mujeres señalan que la atención en comisarías sigue siendo lenta o revictimizante.

Un reto estructural
Pese a los anuncios de “refuerzos operativos”, el reto de la Policía Nacional sigue siendo estructural. En los primeros 10 meses de 2025, el Ministerio Público reportó más de 390 homicidios, una cifra similar a la del año anterior, pero con un patrón creciente de crímenes relacionados a disputas entre pandillas y ajustes de cuentas.
Mientras tanto, la ciudadanía continúa demandando resultados concretos y transparencia en las estadísticas de seguridad, en medio de un escenario donde la violencia se percibe cada vez más cercana y menos explicable.


