Varias de las personas cuyas conversaciones fueron interceptadas en la pasada administración gubernamental acudieron, esta mañana, a la Fiscalía Auxiliar de la República, que investiga de oficio el caso, donde rendían declaración jurada.Hasta el momento se tiene conocimiento de 150 ciudadanos que fueron espiados en la era Ricardo Martinelli (2009-2014). Entre los que acudieron a la fiscalía hoy se encuentran la diputada Zulay Rodríguez, acompañada de su esposo, y los perredistas Reynaldo Rivera y Bernabé Pérez. Rodríguez informó que, al igual que ella, varios de sus familiares fueron espiados. La diputada perredista agregó que deberá volver mañana, viernes, a la Fiscalía Auxiliar debido a lo extenso de su expediente.

En tanto, el perredista Rivera dijo que conoció que se interceptaron conversaciones que mantuvo con sus compañeros Francisco Sánchez Cárdenas y Mitchell Doens. Más temprano, el alcalde capitalino José Isabel Blandón se presentó a la Fiscalía Auxiliar para confirmar que se encuentra en la lista.
A su salida de la oficina, Blandón dijo que sus comunicaciones y las de su jefe de campaña fueron interceptadas por el Consejo de Seguridad Nacional.
Indicó que será parte querellante en la denuncia que sigue el Ministerio Público contra los "pinchazos" telefónicos ilegales, tras reconocer también algunos correos electrónicos interceptados por el Consejo de Seguridad.
Recordó que durante la pasada campaña política salieron varias glosas, en los diarios propiedad de Martinelli, de las reuniones privadas y conversaciones que sostenía con dirigentes de su partido Panameñista.
Comentó también que en el expediente pudo apreciar que aparece un número telefónico de su papá.
Blandón reprochó que equipos comprados por el Estado con personas pagadas con fondos públicos “se dedicaban a espiar a los ciudadanos que nos oponíamos al autoritarismo de Ricardo Martinelli”. "Era evidente que esto era una práctica generalizada por orden del presidente Martinelli”, sostuvo.
Agregó que esta situación amerita que todos los responsables –comenzando por Martinelli– vayan a la cárcel.
Blandón dijo: “Que ahora [Martinelli] sea hombrecito y asuma las consecuencias de sus actos, que se despoje de cualquier inmunidad, que deje de lanzar mensajes y venga aquí a enfrentar la justicia”.
Los más altos representantes de la empresa privada, del Tribunal Electoral y de la dirigencia sindical fueron víctimas del espionaje telefónico del gobierno del expresidente Martinelli (2009-2014).
(Con datos de Juan Díaz)
