Un abogado que representa a la ex estrella de cine porno Stormy Daniels declinó este lunes 26 de marzo especificar la evidencia adicional sobre el presunto encuentro sexual de ésta con Donald Trump en el 2006, diciendo que no tiene sentido mostrarla por adelantado.
Michael Avenatti, en una serie de presentaciones televisivas tras la transmisión el domingo de la entrevista con Daniels en el programa 60 Minutes, insistió en que se presentará más evidencia, pero que él y su clienta se están reservando ciertos detalles, incluyendo el contenido de un CD o DVD del que puso en Twitter una foto la semana pasada.
“No vamos a entrar en detalles de todo lo que tenemos en estos momentos y existe una razón para ello”, dijo en el programa Today de la NBC.
“Entendemos que el público estadounidense quiere toda la información ahora mismo, inmediatamente. No tiene sentido que mostrásemos lo que tenemos en el asunto y no vamos a hacerlo ahora mismo”, dijo.
En la entrevista en 60 Minutes, Daniels dijo que fue amenazada por un hombre no identificado en Las Vegas para que no hablara sobre el presunto encuentro con Trump, un incidente que ella dice sucedió cuando estaba con su hija pequeña.
Dijo en la entrevista que tuvo un encuentro sexual consensual con el futuro presidente. “Él sabe que digo la verdad”, dijo Daniels, cuyo nombre real es Stephanie Clifford.
Avenatti dijo el lunes que sigue tratando de verificar la identidad del hombre y que no tiene evidencia directa que conecte la amenaza con Trump o su abogado, “aparte del sentido común”.
“Tuvo que provenir de alguien asociado con el señor Trump, no existe otro origen posible. No vino de la revista, eso no tiene sentido. Ciertamente no provino de mi clienta”, dijo en la ABC.
Avenatti además provocó a Trump por no tuitear sobre las acusaciones, diciendo que eso indica que son ciertas. Trump se quejó el lunes por la mañana de que había “demasiadas noticias falsas”, pero no estaba claro si se refería a Daniels.
En la entrevista, la ex estrella porno proveyó poca evidencia del encuentro sexual con Trump en el 2006, pero dijo que enfrentó tácticas intimidatorias para que no hablara en 2011.
