El partido de extrema izquierda CUP, aliado clave del gobierno catalán, afirmó este sábado que da por "imposible" cualquier diálogo con Madrid o mediación internacional, tal y como pide el ejecutivo regional, y promoverá movilizaciones callejeras para que se declare ya la independencia.
"No hay diálogo posible, no hay mediación posible", dijo a la prensa en Barcelona Núria Gibert, portavoz del secretariado nacional de la Candidatura de Unidad Popular.
La portavoz criticó duramente la estrategia del presidente regional catalán Carles Puigdemont.
El pasado martes ante el Parlamento catalán, éste declaró unilateralmente la independencia pero la suspendió de inmediato, como "gesto" de buena voluntad con el que propiciar un diálogo con Madrid o incluso una mediación.
El gobierno central de Mariano Rajoy no quiere ni oír hablar de una mediación que lo pondría en pie de igualdad con el ejecutivo regional. Y ha dado de plazo a Puigdemont hasta el lunes para que responda claramente a la pregunta de si declaró o no la independencia.
Si responde que sí, el ejecutivo español está dispuesto a intervenir la autonomía de Cataluña, que goza de amplias competencias en materia de educación y sanidad y cuenta con su propia policía, los Mossos d'Esquadra.
A la vista de todo esto, la portavoz de la CUP dijo que desde su partido "damos por imposible el diálogo".
Por ello, "exigimos que la respuesta del señor Puigdemont el lunes sea nítidamente afirmativa".
"Que levante la suspensión (de la declaración de independencia) y haya un acto solemne e inteligible para la ciudadanía de proclamación de la República", este mismo lunes, añadió.
Igualmente, y como parte de la presión, anunció que su partido trabajará "para que la semana que viene haya movilizaciones en todo el país", es decir por toda Cataluña.
