Redacción internacional, (AFP).– Un avión de Air Algérie que se estrelló por razones desconocidas con 116 personas a bordo cuando iba de Uagadugu a Argel fue localizado “desintegrado” en el norte de Malí.
“Acabamos de hallar el avión argelino. Los restos del aparato fueron localizados (...) a 50 kilómetros al norte de la frontera de Burkina Faso”, en el norte de Malí, declaró el general burkinés Gilbert Diendiéré, tras una reunión de crisis en Uagadugu.
“El aparato fue claramente identificado a pesar de su estado desintegrado”, confirmó la noche del jueves al viernes la Presidencia francesa, e indicó que “un destacamento militar francés fue enviado al lugar para garantizar la seguridad de la zona y recabar los primeros elementos de información”.
El aparato, alquilado a la compañía española Swiftair, llevaba 110 pasajeros –51 de ellos franceses– y seis tripulantes de nacionalidad española.
El jefe de la diplomacia francesa, Laurent Fabius, indicó que la aeronave perdió contacto con las torres de control después de señalar que debía “salirse de su ruta por razones meteorológicas”.
Un controlador aéreo en Malí confirmó que hubo “fuertes tormentas” durante la noche en la región.
“El avión estaba cerca de la frontera argelina cuando se pidió a la tripulación que desviara el rumbo porque había mala visibilidad y para evitar una colisión con otro avión” que volaba entre Argel y Bamako, dijo a la AFP una fuente de Air Algérie, que pidió el anonimato.
Fabius indicó sin embargo que no podía “excluir ninguna hipótesis”, al ser interrogado por la televisión France 2 sobre la eventualidad de un atentado.
“No podemos, no debemos excluir ninguna hipótesis antes de disponer de todos los elementos”, declaró.
La secretaria de Estado de los Franceses en el Extranjero, Fleur Pellerin, tenía previsto llegar durante la noche a la capital burkinesa.
El avión, un McDonnell Douglas 83, había sido sometido a controles en Francia “hace dos o tres días” y estaba “en buen estado”, señaló el director de la Dirección General de la Aviación Civil francesa, Patrick Gandil.
