El Gobierno de Brasil anunció una serie de proyectos de ley para atacar la corrupción en los distintos estratos de la administración pública, un mal endémico que fue descrito esta semana como "una señora que tiene muchos años" por la presidenta Dilma Rousseff.
Tres días después de una ola de multitudinarias marchas contra el Gobierno y la confabulación en la estatal Petrobras, que involucra a corporaciones, funcionarios públicos y partidos políticos, Rousseff lanzó un paquete para atender este reclamo generalizado de la sociedad.
Dilma Rousseff
Presidenta de Brasil
Algunas de las propuestas ya habían comenzado a recorrer distintos niveles de tratamiento legislativo, pero no están vigentes aún.
Actualmente, la "ficha limpia" imposibilita que puedan postularse por ocho años [duración del mandato de un senador] políticos que hayan sido condenados en procesos criminales.
La ley anticorrupción fue aprobada en la legislatura pasada y busca procesar a empresas privadas que cometan actos ilícitos contra la administración pública. Prevé la recepción de propuestas para agilizar los procesos judiciales relacionados a delitos contra el patrimonio público.
En un discurso trasmitido a todo el país, Rousseff dijo: "Tenemos el deber y la obligación de combatir la impunidad y la corrupción". "Este es un paso decisivo para ampliar la capacidad y la autoridad del gobierno para evitar y combatir la corrupción y la impunidad".
"Mi compromiso contra la corrupción es coherente con mi vida personal, mi práctica política y mi actuación como presidenta", apuntó Rousseff, para quien el Estado tiene el deber de "investigar y castigar la corrupción de una forma rápida y efectiva", incluso para "garantizar la protección de los inocentes".
Rousseff fue reelegida en octubre de 2014 en segunda vuelta con un 51.6% de los votos, frente al 48.3% que obtuvo el senador opositor Aécio Neves, pero su popularidad ha caído en picado desde entonces.
Dimite ministro de la cartera de Educación
El ministro de Educación de Brasil, Cid Gomes, dimitió hoy, miércoles 18 de marzo de 2015, después de protagonizar una acalorada discusión en la Cámara de los Diputados con legisladores de la base oficialista, informó la secretaría de prensa de la Presidencia.
En una comparecencia en la Cámara baja, Gomes criticó duramente a los diputados oficialistas que crean dificultades al Gobierno y votan en línea con la oposición, en su opinión, con la intención de sacar provecho.
Sin citar nombres, Gomes llamó a esos diputados "oportunistas" y les exigió que si no se alinean con el Gobierno "suelten el hueso" y se vayan a la oposición. Esas palabras causaron un rifirrafe con numerosos diputados oficialistas, incluso con el presidente de la Cámara, Eduardo Cunha, quien le acusó de "faltar el respeto" al órgano legislativo.
Entonces Gomes le espetó a Cunha que prefiere ser llamado "mal educado" que, "como él", ser acusado de robar, en alusión a la imputación del presidente de la Cámara como uno de los supuestos beneficiados de los sobornos procedentes de la petrolera estatal Petrobras, en el marco de un vasto escándalo de corrupción.
El ministro fue convocado a la Cámara a dar explicaciones por una declaración realizada hace dos semanas, en la que dijo que hay "entre 300 y 400 diputados" a los que les interesa "debilitar" al Gobierno para sacarle más dinero.
Después de la discusión, Gomes, del Partido Republicano del Orden Social (PROS) y perteneciente a una influyente familia de políticos del noreste del país, se dirigió al palacio presidencial de Planalto y presentó su dimisión a la jefa de Estado, Dilma Rousseff, que la aceptó de inmediato.
Rousseff aún no ha anunciado quién será el sustituto de Gomes.
