La periodista española Salud Hernández -quien estaba secuestrada desde el pasado sábado 21 de mayo en la zona de El Tarra, Colombia, por el Ejército de Liberación Nacional (ELN)- fue liberada la tarde de este viernes, 27 de mayo, informaron las autoridades de la Iglesia Católica y el Ejército colombiano.
'Estoy estupendamente; muchísimas gracias a la Iglesia', dijo Hernández.
"Desde el primer momento estuve retenida contra mi voluntad", dijo al diario EL TIEMPO, y agregó que durante su cautiverio les insistió a los guerrilleros que "siempre se sintió secuestrada".
"Les dije que estaban cometiendo un secuestro", indicó mientras viaja por tierra, reseña el El Tiempo en su página web.
En tanto, el alcalde de El Tarra, Juan de Dios Toro, dijo que la periodista española apareció en una vía de Ocaña y que, al parecer, está siendo llevada a Cúcuta.
En tanto, el obispo de la ciudad de Ocaña, al nororiente del país, Gabriel Ángel Villa dijo que el grupo guerrillero ELN, "liberó" a la periodista, quien estaba en esa zona de Colombia realizando un reportaje sobre los cultivos ilícitos.
Contó que habló por teléfono con la periodista, a quien habían visto por última vez en El Tarra, un municipio de la conflictiva región del Catatumbo, ubicado en la frontera con Venezuela.
Añadió que todo parece indicar que otros dos periodistas colombianos Diego D'Pablos y Carlos Melo, de la cadena de televisión RCN, también serán liberados este sábado.
Desde Tibú celebramos regreso de Salud Hernández a la libertad. Seguimos exigiendo liberación periodistas RCN. pic.twitter.com/1w7Zjr9NU8
Desde Tibú celebramos regreso de Salud Hernández a la libertad. Seguimos exigiendo liberación periodistas RCN. pic.twitter.com/1w7Zjr9NU8
— Juan Manuel Santos (@JuanManSantos) May 27, 2016

RELATO
Hernández ofreció una rueda de prensa en el municipio de Ocaña, en el departamento de Norte de Santander y al noreste de Colombia, y relató que ella viajó al municipio de El Tarra a hacer un trabajo periodístico.
Explicó que allí fue abordada en una de sus calles por guerrilleros del ELN, quienes le pidieron que los acompañara.
Ella no vaciló ni temió hacerlo porque, según sus palabras, "conozco el Catatumbo desde 1999".
En algún momento los rebeldes le dijeron que les entregara sus equipos y a renglón seguido una orden: "se va a que quedar unos días".
Le trajeron una ropa, que se cambió por la que llevaba.
"Yo he sido siempre imprudente. Yo creo que un reportero tiene que ser imprudente; si no es imprudente, la mitad de las cosas no las conseguiríamos", dijo con vehemencia.
Sobre cómo fue su cautiverio, precisó que la movieron varias veces de los cinco a siete sitios donde la mantuvieron como rehén, y sobre su soledad comentó que "la pasé mirando para el cielo, cuando era el cielo, y para el techo, si era el techo".
Respecto de su futuro no dudó en afirmar que seguirá con su pasión de toda la vida: el periodismo.
Sobre la práctica del secuestro, afirmó que "es la cosa más estúpida y absurda que hay. Yo no le veo justificación. No he sacado nada claro. Yo rechazo cualquier tipo de secuestro.
Es un delito que se debería erradicar de la faz de la tierra".
Añadió: "Yo estaba muy tranquila" porque "he cubierto conflicto por muchos años, entonces esas cosas tampoco me impresionan".
Solo la angustiaba la preocupación de su madre, de 86 años.
Medios locales habían mostrado sobre las 2100 GMT las primeras imágenes de una sonriente Hernández en compañía del sacerdote católico Ramón Torrado, en Ocaña.
Hernández es corresponsal en Colombia del diario español El Mundo y colaboradora del periódico El Tiempo de Bogotá.
Con información de AP y AFP.



