3:07 p.m. - QUITO, Ecuador. (Xinhua).- El gobierno de Ecuador decretó hoy un estado de excepción en todo el territorio nacional, por cinco días, y ordenó a las Fuerzas Armadas salir a las calles para retomar el control del país ante una rebelión de policías y militares que puso en caos a la nación sudamericana.
La medida la adoptó el presidente Rafael Correa mediante decreto ejecutivo, ante un virtual golpe de Estado y conmoción social, pero la acción no interrumpirá las actividades de las funciones del Estado.
El decreto ordena al Ministerio de Defensa la ejecución de un plan de contingencia para que efectivos militares intervengan para garantizar la seguridad interna del país.
El asesor jurídico de la presidencia ecuatoriana, Alexis Mera, afirmó que la medida busca sofocar un virtual golpe de Estado.
"Estamos sorprendidos por este virtual golpe de Estado; evidentemente no hay ninguna razón para estas acciones. Los manifestantes están siendo utilizados por enemigos del Gobierno y de la República", dijo Mera a la prensa. "No hay motivos para que se subleven", agregó.
Los insubordinados, que tomaron cuarteles y bloquearon las vías de comunicación del país, rechazan la Ley de Servicio Público que aseguran afecta a sus intereses.
La normativa elimina beneficios económicos por ascensos y condecoraciones, así como la entrega de bonos y aguinaldos navideños.
Por su parte, el canciller de Ecuador, Ricardo Patiño, llamó a "rescatar al presidente Rafael Correa" del hospital general de la Policía donde se encuentra internado tras la agresión recibida hoy por agentes que lanzaron gases lacrimógenos en su contra durante una visita a un cuartel policial.
Medios locales informaron que sectores ligados a los policías insubordinados intentaron ingresar al nosocomio trepando por techos, y advirtieron que la integridad del mandatario corre riesgo.
La cancillería expresó en un comunicado su rechazo "categórico a todo intento de desestabilización del orden democrático en el país, legitimado por la voluntad popular y Constitucional. Además, convocó a los ecuatorianos y a la comunidad internacional a "estar vigilantes frente al intento de golpe de Estado en Ecuador".
