Agentes de la Guardia Nacional Bolivariana bloquearon el paso a cientos de opositores del presidente Nicolás Maduro que salieron este sábado 3 de junio a marchar “contra el hambre” por el oeste de Caracas, un área que por décadas ha sido uno de los bastiones del gobierno socialista.
En este país sudamericano donde comer es una odisea diaria para muchas familias, cientos de venezolanos tenían previsto realizar un recorrido de 8.5 kilómetros para exigirle al Gobierno remediar la severa escasez y los elevados costos de alimentos básicos como leche, harina de maíz, aceite, azúcar, arroz, huevos, entre otros.
A semejanza de los anteriores 62 días de protestas, la Guardia Nacional bloqueó con vehículos blindados, que portan muros plegables, y lanzaron gas pimienta y granadas de gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes, apenas a unos 300 metros del punto de partida de la caminata en la barriada de La Vega, al suroeste de la capital.
Se esperaba que durante el recorrido, en varios puntos intermedios, se sumasen otros manifestantes. La marcha forma parte del aluvión de protestas casi a diario que desde finales de marzo han dejado decenas de muertos, así como cientos de heridos y detenidos.
La víctima más reciente fue identificada como Yoiner Peña, de 28 años, quien falleció en la madrugada del sábado tras ser herido de bala el 11 de abril en la ciudad occidental de Barquisimeto, confirmó la Fiscalía General en un comunicado.
Los manifestantes sostienen que el gobierno de Maduro está mutando rápidamente en un régimen autoritario y que la iniciativa del mandatario de convocar en mayo una asamblea constituyente que estaría a cargo de redactar una nueva carta magna es un intento más de este para consolidar su poder.
“Más allá de que el gobierno de Maduro es más autoritario, más represivo, no podemos permitir que siga imponiéndonos un modelo socialista de atraso, de pobreza”, dijo el diputado opositor Miguel Pizarro, poco antes del altercado con los militares.
