El gigantesco huracán Irma fortalecido este domingo 10 de septiembre impacta en las islas del sur de Florida, donde 6.3 millones de personas recibieron una orden de evacuación, luego de provocar inundaciones en el norte de Cuba y dejar 25 muertos en el Caribe.
El ojo del ciclón, ahora en categoría 4, azotaba la cadena de islas con fuertes rachas de viento de hasta 215 kilómetros por hora, anunció el Centro Nacional de Huracanes (NHC, por sus siglas en inglés) hacia las 7:00 a.m. hora local (11:00 GMT).
“Esta es un situación extremadamente peligrosa y potencialmente letal”, dijo el Servicio Meteorológico Nacional en Cayo Hueso, urgiendo a quienes desoyeron las alertas de evacuación a buscar refugio “ahora para proteger sus vidas”.
“A todos en los Cayos de Florida... es hora de buscar refugio”, advirtió el Servicio Meteorológico Nacional. “Los peores vientos están por llegar”.
Las ciudades de Naples, Fort Myers y las densamente pobladas penínsulas de la bahía de Tampa (oeste de la península de Florida), enfrentan la amenaza de olas de hasta 4.5 metros, suficiente para cubrir una vivienda.
“Mareas potencialmente mortales se registran actualmente en los Cabos y se espera que comiencen esta mañana en el suroeste de Florida”, advirtió el gobernador Rick Scott en Twitter en la madrugada del domingo.
Cuba, que sufrió el embate de Irma el viernes y sábado, registraba “fuertes inundaciones” en el litoral noroccidental, de Matanzas a La Habana, “con olas [de] entre 6 y 9 metros”, informó el Instituto de Meteorología cubano.
El agua de mar, que golpeaba el emblemático Malecón, se adentró unos 250 metros en la capital. Al menos 1.5 millones de personas fueron evacuadas en la isla, donde el viento tumbó árboles y tendidos eléctricos.
