El gobierno admitió “disfunciones” en el dispositivo de seguridad establecido este sábado 16 de marzo en la ciudad de París, escenario de una de las protestas más violentas de los “chalecos amarillos”, y presentará este lunes propuestas para evitar que se repitan escenas similares.
“El análisis de los eventos de ayer muestra” que el dispositivo “no fue suficiente para contener la violencia y evitar las acciones de los vándalos”, informó la oficina del primer ministro Edouard Philippe al término de una reunión extraordinaria para analizar lo ocurrido.
Este mea culpa llega tras las fuertes críticas recibidas por los violentos incidentes y desmanes que se produjeron la víspera en la avenida de los Campos Elíseos de París, donde se saquearon e incendiaron tiendas, con enormes destrozos.
“Debemos asumir todas las consecuencias de estas fallas”, indicó el domingo la oficina del primer ministro.
El lunes por la mañana, el primer ministro presentará al presidente Emmanuel Macron propuestas para mejorar la seguridad.
La alcaldesa socialista de París, Anne Hidalgo, reclamó explicaciones al ejecutivo.
También este domingo se anunció que dos comisiones del Senado convocaron para el martes a los ministros de Interior, Christophe Castaner, y de Economía, Bruno Le Maire, para que expliquen las medidas adoptadas “para hacer frente a estos incidentes” y el impacto que tienen “sobre el comercio y el atractivo de Francia para los inversores”.
El ministerio de Economía, entretanto, anunció la realización el lunes de una reunión con organizaciones patronales para evaluar el impacto económico de las protestas.
El presidente Macron prometió el sábado por la noche, luego de interrumpir su fin de semana de esquí con su esposa en los Pirineos franceses y regresar a París, medidas "fuertes"
La 18ª jornada de manifestaciones de los “chalecos amarillos”, un movimiento de protesta que desde mediados de noviembre denuncia la política social y fiscal del gobierno de Macron, estuvo marcada por incidentes muy violentos en París, en su mayoría provocados por gente vestida de negro y enmascarados.

