CUESTIONAMIENTO

ICIJ explica el origen del nombre de la investigación

ICIJ explica el origen del nombre de la investigación
ICIJ explica el origen del nombre de la investigación

El pasado 3 de abril, el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés), en conjunto con otros 109 medios, publicó una investigación sobre la firma panameña Mossack Fonseca, cuyas actividades han sido cuestionadas en todo el mundo.

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Desde el primer día de publicación, la investigación ha sido cuestionada en Panamá, en especial por el nombre que adoptaron los medios participantes para identificar este trabajo y que La Prensa nunca ha utilizado en sus coberturas editoriales propias ni cuando se han publicado notas del servicio de agencias noticiosas extranjeras.

Marina Walker, vicedirectora del ICIJ, contestó a este medio algunas de las principales interrogantes sobre este trabajo, incluyendo cómo se eligió el nombre del proyecto y la opinión de La Prensa sobre este asunto.

¿Cuántas investigaciones ha coordinado ICIJ en que se haya requerido el trabajo conjunto de múltiples medios de comunicación?

Alrededor de 10 investigaciones, pero Panama Papers ha sido, sin duda, la más grande.

¿Siempre se nombran los proyectos de investigación?

Sí, siempre se le da un nombre a la investigación. Es una forma de darle consistencia y unicidad al proyecto cuando trabajas con múltiples medios en diferentes países y lenguas.

¿Con qué fundamentos nombran los proyectos?

Tratamos que sean nombres simples, fáciles de recordar y que no tengan per se connotaciones negativas. Por ejemplo, algunos participantes del proyecto propusieron nombres como Dark Money, pero nos pareció que encerraba a todos en una misma bolsa, cuando sabemos que no todo el dinero que circula en paraísos fiscales está conectado con actos criminales.

¿Qué nombres han utilizado anteriormente y por qué?

Cuando un país determinado es foco de la investigación, hemos usado el nombre de ese país en el título del proyecto. Por ejemplo: Swiss Leaks en la investigación de los documentos del HSBC de Suiza; Luxembourg Leaks, cuando expusimos el rol de ese país como paraíso fiscal para grandes multinacionales; y China Leaks, cuando revelamos las conexiones offshore de las élites de China. Elegimos Panama Papers por ser el país donde Mossack Fonseca –de donde provienen estos documentos– tiene sus oficinas principales, pero además, por la enorme cantidad de empresas panameñas involucradas en la investigación global.

¿Tienen los medios involucrados en la investigación injerencia en el ‘bautizo’ de cada proyecto?

Consultamos a nuestros aliados y les pedimos su opinión. Pero la decisión final la toma ICIJ.

¿Hubo alguna oposición al nombre Panama Papers?

Sí, por ejemplo, en Panamá, el diario La Prensa no estuvo de acuerdo.

¿Dimensionaron ustedes el impacto tan negativo que ha significado el nombre Panama Papers, para el país sede de la firma Mossack Fonseca?

No es nuestra intención estigmatizar al país. Hemos sido consistentes con la forma de nombrar proyectos que siempre utilizamos. No hemos tenido quejas en anteriores oportunidades por los nombres que hemos elegido. Por el contrario, recibimos en ocasiones apoyo de ciudadanos comunes que nos agradecieron que expusiéramos los excesos que cometen algunos proveedores en sus países. Esos ciudadanos no quieren que su país sea un paraíso fiscal y, aunque las revelaciones duelan en el momento, creen que pueden a la larga ayudar a que el país se embarque en reformas urgentes y necesarias. Sería una pena que cuando líderes mundiales, la banca internacional y las grandes democracias se han sentido interrogados por los Panama Papers y compelidas a actuar, en Panamá el debate se centre en un nombre y no en la sustancia de las revelaciones. Yo confío en que el ciudadano común de Panamá sabrá exigir rendimiento de cuentas a quienes han contribuido a crear situaciones como las que los periodistas han expuesto, tanto en el sector público como privado.

¿Era obligación para los medios participantes en la investigación utilizar el nombre asignado al proyecto?

No era obligación utilizar el nombre, es una sugerencia que se hace a quienes participaron de este y los demás proyectos, con la expectativa de que sea utilizado.

 

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