El expresidente de la Asamblea Nacional de Venezuela Julio Borges participó en un conversatorio con una pequeña fracción de la diáspora residente en Panamá ayer, viernes 23 de febrero de 2018.
Durante la actividad, que tuvo lugar en el hotel Westin de Costa del Este, quien lideró el Legislativo –dominado por la oposición desde enero de 2016 hasta enero pasado– hizo un balance del recién fracasado diálogo con el gobierno en República Dominicana y de cómo está convencido de que 2018 es el año en que habrá un desenlace positivo para esta nación que está siendo asolada por una crisis humanitaria sin precedentes y se mantiene en permanente confrontación luego de que a partir de febrero de 2014 la oposición política salió a las calles para tratar de deponer al gobierno del presidente Nicolás Maduro quien, en respuesta, acentuó la represión, la persecución a la disidencia y el control de las instituciones gubernamentales al punto de hoy ser catalogado por muchos Estados como una dictadura.
Ante una audiencia –unas 35 personas– que reconocía la labor desempeñada por el liderazgo de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), pero que también exigía golpes de timón para obtener resultados antes de que la situación se vuelva crónica, Borges mantuvo un discurso optimista, recordó la gesta ciudadana de 2017 –marchas que dejaron más de un centenar de muertos y miles de heridos y detenidos– e instó a sus compatriotas a "tener confianza de que están haciendo lo correcto".

Como en ocasiones anteriores, cuando la oposición aceptó sentarse en la mesa con un gobierno al que califican de ilegítimo, el diputado venezolano defendió desde Panamá las negociaciones iniciadas en Dominicana en diciembre pasado –y que concluyeron sin la firma del acuerdo por parte de la oposición este mes–, a pesar de que en una consulta popular celebrada el 16 de julio de 2017, 7.5 millones de venezolanos dieron a la MUD el mandato de desconocer todos los órganos de gobierno, conformar un gobierno de unidad nacional y llamar a elecciones generales. En Panamá, 50 mil 187 venezolanos residentes en Panamá votó en aquella consulta popular de julio de 2017.
Borges aseguró que lo que hagan en las “próximas semanas” acelerará el “cambio democrático” en el país, luego de que avanzaran “enormemente” en la lucha el año pasado. Y es que, según el líder del partido Primero Justicia, las “condiciones están dadas” para que esto suceda.
Se refería a que “hoy como nunca hay un apoyo decidido e irreversible” de la comunidad internacional a la lucha, a que lo único que Maduro está en capacidad de hacer es "profundizar la crisis" hiperinflacionaria que han ocasionado sus políticas económicas, al tiempo que tampoco está en capacidad de rehacer sus relaciones internacionales.
De hecho, el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos aprobó ayer una nueva resolución en la que “exhortó” a Maduro a reconsiderar la convocatoria “prematura” de elecciones generales para el próximo 22 de abril y a presentar un calendario con garantías electorales.
La resolución sobre los últimos acontecimientos en Venezuela fue adoptada por 19 votos de 34 países miembros. Cinco votaron en contra, hubo ocho abstenciones y dos ausencias.
Además, solicitó implementar las medidas para que la crisis humanitaria no se acentúe y a aceptar la ayuda humanitaria internacional.
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Borges reconoció que los escenarios que afrontan son complicados porque el gobierno está "encerrado" en no aceptar que su tiempo terminó.
Se aventuró a señalar que ante esto pueden suceder tres cosas: que ante el aumento de la presión de todos los sectores de su país y la comunidad internacional se produzca un proceso de negociación que termine con elecciones este año; que se produzca un colapso completo que obligue a Maduro a dejar el poder y se conforme un gobierno de reconstrucción y unidad nacional y/o que se produzca una acción que incluya a las Fuerzas Armadas.
La oposición, remarcó, aspira a que se produzca la primera situación. Para ello, apuestan a seguir presionando. De hecho, esta semana la MUD anunció la conformación de un Frente Amplio Nacional y el anuncio en próximos días de las propuestas básicas del Programa de Gobierno de Unión y Reconstrucción Nacional.
Sin embargo, un anuncio similar tuvo lugar tras el aclamado triunfo de la consulta del 16J, cuando se presentó el Acuerdo Unitario de Gobernabilidad que, según se dijo ese día, fue consultado con amplios sectores de la sociedad venezolana y en el cual se delimitaron los objetivos y tareas de un gobierno de unión y reconstrucción.
Sobre la necesaria unidad para salir adelante y el evidente fraccionamiento que afrontan los sectores políticos de la MUD luego de que en agosto de 2017, sin que existieran condiciones, accedieron a participar en las elecciones de gobernadores, Borges dijo "más que divididos" están "aturdidos", que lo que sucedió en la Unidad fue un “naufragio” producto de toda la persecución del gobierno y que a diario trabajan por reconstruir esa unidad.
Aseguró que a diario sostiene conversaciones con los líderes disidentes de la MUD María Corina Machado y Antonio Ledezma, quienes conformaron un movimiento paralelo por discrepar de las decisiones del bloque opositor de ir a las elecciones de gobernadores y seguir dialogando con el gobierno, con el propósito de que se unan al Frente Amplio Nacional sin que eso signifique deponer sus posiciones.
Borges, quien se encuentra en una gira internacional para seguir buscando apoyo a la causa, concedió una entrevista a este medio en la que rechaza que haber ido al diálogo en República Dominicana fue darle la espalda al pueblo venezolano y a la comunidad internacional que apoyaba el llamado a elecciones generales en democracia, tras la consulta popular de 2017.
También evalúa la postura actual del gobierno de Panamá y habla de su no retorno a Venezuela por la persecución del gobierno.

