El Kremlin pidió el miércoles que las autoridades rusas comprueben si las llamadas del líder opositor Alexei Navalny a boicotear las elecciones infringen la ley.
En una decisión esperada, el máximo organismo electoral del país votó el lunes a favor de vetar oficialmente la candidatura del activista anticorrupción Navalny para las elecciones presidenciales del próximo marzo.
Navalny respondió con un comunicado en video en el que dijo que la decisión demuestra que el presidente, Vladimir Putin, “está terriblemente asustado y teme enfrentarse conmigo” y pidió a sus seguidores que boicoteen los comicios como protesta.
Putin, que lleva 18 años en el poder, anunció este mes su candidatura a la reelección, pero por ahora ha evitado hacer campaña.
En contraste, Navalny su rival más conocido, lleva todo el año haciendo campaña y desplazándose a los lugares más remotos del país.
Los sondeos de opinión apuntan a una victoria cómoda de Putin en la votación de marzo.
El portavoz de Putin, Dmitry Peskov, declinó hacer comentarios el martes sobre la decisión de la Comisión Electoral de vetar a Navalny, aunque dijo que "las llamadas al boicot deberían ser cuidadosamente estudiadas para ver si infringen la ley".
Peskov también rechazó las sugerencias de que la ausencia de Navalny en las papeletas pueda mermar la legitimidad de la posible reelección de Putin.
La ley rusa no considera ilegal un boicot electoral, pero las autoridades bloquearon el año pasado el acceso a varios sitios web que llamaban a boicotear la votación.
