CARACAS, Venezuela. (AP).– La mayoría de votos lograda por el oficialismo en las elecciones municipales le asegura al presidente Nicolás Maduro el espaldarazo político necesario para llevar adelante su proyecto socialista de corte radical, pero deberá lidiar con una oposición que controla las más grandes ciudades del país y la región metropolitana de Caracas.
A pesar del escenario de creciente adversidad, generado en gran medida por la crisis económica, el partido oficialista logró salir airoso de la contienda electoral del domingo al ganar al menos 196 de las 337 alcaldías que estaban en disputa.
Las recientes medidas de rebajas de precios y expropiaciones de comercios de electrodomésticos le permitieron a Maduro revertir el escenario de opinión adverso que enfrentaba en octubre, pero el gobernante aún debe sortear en 2014 una compleja situación económica caracterizada por un serio déficit fiscal, un agotamiento del control de precios y de cambio y una eventual devaluación que podría presionar la galopante inflación, advirtieron el lunes analistas.
Aunque la victoria del oficialismo no resultó contundente, como ocurrió en la última elección municipal de 2008 cuando obtuvo 263 alcaldías, Maduro se garantizó un piso político para seguir adelante con su modelo socialista radical.
El analista político Edgard Gutiérrez dijo a The Associated Press que los recientes resultados electorales le dan a Maduro “la licencia para acelerar su modelo de control económico y social”, pero sostuvo que “no creo que esa ventaja lo blinde frente a las presiones de orden socioeconómico que vienen en 2014, por el contrario pienso que tendrá grandes dificultades”.
El grupo financiero Barclays dijo en un informe difundido este lunes que aunque Maduro dispone ahora del espacio para hacer los ajustes necesarios y enfrentar las distorsiones económicas, aún la “incertidumbre sigue siendo alta” por la falta de medidas importantes.
El heredero político de fallecido Hugo Chávez afirmó en la víspera que el próximo será un año de “trabajo en lo económico” y de “progreso y construcción del socialismo”, que está plasmado en el “Plan de la Patria” que dejó el extinto líder político y que contempla entre las prioridades “acelerar la conformación de los consejos comunales” para alcanzar en seis años una cobertura de 70% de la población.
Chávez inició a partir de 2006 un proceso de avance hacia un modelo socialista caracterizado por un fuerte control del gobierno en todos los sectores y la consolidación de un poderoso Estado. Luego del fallecimiento en marzo del líder político, surgieron dudas de que Maduro pudiera continuar ese proceso debido a la falta de respaldo político.
Maduro, de 51 años, adelantó que tiene previsto tomar en los próximos días nuevas acciones en materia de vivienda, servicios y producción de alimentos, que tienen el mayor peso sobre la inflación y que entre enero y octubre alcanzaron una tasa acumulada de 57.8%, la mayor en 16 años.
