El huracán María tocó tierra este miércoles 20 de septiembre en Puerto Rico con vientos de 250 kilómetros por hora y trombas de agua, tras golpear a las Islas Vírgenes estadounidenses y dejar al menos dos muertos en las Antillas francesas.
“Extremadamente peligroso”, María ingresó a las 10:15 GMT a este estado asociado a Estados Unidos por Yabucoa, en el sur, como huracán de categoría 4 en la escala de 5 de Saffir-Simpson, de acuerdo con el último boletín del Centro Nacional de Huracanes estadounidense, con sede en Miami.
“El viento suena como una mujer gritando a todo pulmón”, describió el fotógrafo y cazador de tormentas Mike Theiss en Twitter.
Se espera que Puerto Rico –una isla de 3.5 millones de habitantes que ya tenía desde el martes habilitados 500 refugios en toda la isla– sufra todo el peso de María, que atravesará el largo de toda la isla para luego dirigirse al norte de República Dominicana.
“Puerto Rico está siendo duramente golpeado por un nuevo monstruoso huracán”, tuiteó el presidente estadounidense Donald Trump. “Tengan cuidado, nuestros corazones están con ustedes, estaremos para ayudar”.
El gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rossello, advirtió a los residentes que se prepararan para “la peor” tormenta del último siglo.
Noemi Aviles Rivera, una maestra de 47 años que ya vivió a los huracanes Hugo en 1989 y Georges en 1998, no negó tener miedo, al ser la primera vez que enfrenta un huracán de esta magnitud.
Tras su paso por las Antillas Menores, el huracán dejó dos muertos en la isla francesa de Guadalupe y una devastación de la que aún no se tienen detalles en Dominica.
Las Islas Vírgenes estadounidenses –que no deben confundirse con las británicas– se componen de tres islas mayores, Santa Cruz, San Juan y Santo Tomás, y una cadena de islotes y cayos.
Los habitantes de esas islas informaron de árboles que volaban arrancados por el viento y precipitaciones horizontales.
“Muy violento e intenso”, dijo Coral Megahy, de 31 años, desde la isla de Santa Cruz. “Hay mucho ruido. Llueve de lado y los árboles se están meciendo. ¡María parece muy enojada!”, dijo a la AFP en las Islas Vírgenes Judi Buckley, una exsenadora de Santa Cruz que actualmente vive en Estados Unidos, que viajó para ayudar en la recuperación del huracán Irma, que causó devastación hace apenas dos semanas.

