Tras mil 17 días al frente del poder ejecutivo italiano, Matteo Renzi, dimitirá. Pero su agonía política aún no ha llegado a su fin.
Presentará su dimisión al presidente de la República, Sergio Mattarella, solo después de este viernes cuando el Parlamento haya aprobado la ley de Presupuestos Generales para 2017.
Será la semana más larga para el joven político después del estrepitoso fracaso de la reforma constitucional de este domingo.
La decisión de aplazar la oficialización de su renuncia es un último gesto de responsabilidad para evitar una nueva sacudida a la ya grave situación institucional que atraviesa el país.
Mattarella se erige como la clave para facilitar la gobernabilidad al deber solventar la crisis de Gobierno que azota Italia, un país que no obstante está habituado a lidiar con este tipo de realidades.
Solo hay que tener en cuenta que el de Matteo Renzi es el 63 Gobierno que tiene el país de la bota desde el nacimiento de su República en 1948.
Los escenarios políticos se reducen básicamente a dos: o el jefe de Estado italiano nombra un Gobierno técnico, de transición, que gobierne hasta las elecciones parlamentarias, previstas en principio para 2018 o convoca a elecciones anticipadas.
La oposición —que hasta ahora estaba compactada artificialmente para hacer caer a Renzi— está dividida.
De un lado, el partido que representa la extrema derecha en Italia, que lidera Matteo Salvini, reclama que se vaya al voto cuando antes.
En este sentido, se posicionó en contra de un Gobierno “impuesto desde lo alto” que pongan sobre la mesa un ejecutivo técnico nombrado por la Unión Europea, una solución política ya vista en Italia, o un Gobierno encabezado por algún miembro relevante del Partido Democrático.
También ha reclamado elecciones anticipadas el líder del Movimiento 5 Estrellas, el cómico Beppe Grillo, uno de los principales defensores del ‘No’ en el referéndum constitucional, que ha propuesto que se use la ley electoral, al menos para la Cámara de diputados, aprobada por Renzi, Italicum, y que hasta ahora criticaba.
“Los italianos tienes que ser llamados a las urnas lo más pronto posible. La manera más rápida y concreta para ir a votar es ir con una ley que ya existe: Italicum”, ha escrito Grillo en su blog.
“Hemos criticado siempre esta ley –ha proseguido– pero estos partidos harían cosas peores y se pasarían los años legitimando la toma de poder de un Gobierno técnico estilo (Mario) Monti”.
Sin embargo, Forza Italia, el partido que engloba el centro derecha y que lidera el ex primer ministro Silvio Berlusconi, estaría dispuesto a prospectar un nuevo ejecutivo de transición sin Renzi.
Así, ha se ha puesto a disposición del resto de fuerzas de políticas para negociar una nueva ley electoral sin pasar por elecciones anticipadas.
Precisamente una de las claves que deberán ser resueltas antes de convocar a elecciones en Italia es la ley electoral porque en estos momentos la nueva ley electoral (Italicum) se refiere solo a la Cámara de Diputados, pero no al Senado.
Por lo tanto, la condición para que se geste un nuevo Gobierno es que se valide una ley electoral aprobada ya por el Tribunal Constitucional que pudiera regular la celebración de nuevas elecciones.
Mientras tanto, la situación en el Partido Democrática es más bien complicada y en torno a la figura de Renzi saltan varios interrogantes.
No se sabe si la dimisión de Renzi como primer ministro será extendida también a su función como secretario del partido o si tendrá un papel relevante en la designación del hombre que deberá tratar de formar Gobierno.
De momento, la dirección del Partido Democrático ha fijado la reunión en la que se analizará la situación para el próximo miércoles 7 de diciembre. La fecha sobre la hipotética convocatoria de elecciones es también muy significativa.
En verano ya habrán pasado los dos grandes eventos de relevancia internacional que tendrán lugar en Italia.
Está previsto que se celebre la cumbre de los jefes de Estado y de Gobierno del G-7 los días 26 y 27 de mayo en la ciudad siciliana de Taormina.
Además, en marzo de 2017 se conmemorarán los Tratados de Roma, firmados el 25 de marzo de 1957, que son dos de los tratados que dieron origen a la Unión Europea.
