Opositores y seguidores del presidente Nicolás Maduro comenzaron a movilizarse este miércoles para medir sus fuerzas en la calle, entre temores de nuevos brotes de violencia y una agudización de la grave crisis política y económica que sufre Venezuela.
La oposición promete que será "la madre de todas las marchas", la sexta en abril, para exigir elecciones generales y respeto al Parlamento, único de los poderes públicos que controla. "Que suba la presión contra la dictadura", llama la oposición en las redes sociales. Vestidos de blanco, grupos de sus seguidores empiezan a concentrarse en varios puntos de Caracas.
La tensión está al tope. La noche del martes Maduro activó un operativo militar, policial y civil para "derrotar el golpe de Estado", del que acusa a la oposición y a Estados Unidos.
"Estamos en horas cruciales del destino de nuestra patria y voy a estar al frente de esta batalla", dijo el presidente socialista, acompañado del alto mando político y militar, en un mensaje retransmitido este miércoles en radio y televisión.Contingentes militares restringían o bloqueaban importantes accesos a Caracas y vigilaban puentes y vías de varias zonas de la ciudad. Una veintena de estaciones del metro y varios negocios en el este estaban cerrados, constataron periodistas de AFP.
Para la oposición, el plan de seguridad "busca intimidar", lo cual según dijo en un comunicado, "evidencia la fragilidad y el temor al pueblo en la calle".Aunque los opositores pretenden llegar al corazón de Caracas, Nicolás Maduro advirtió que "el pueblo" tomará las calles y no podrán entrar a esa zona, bastión de los chavistas. "Que marchen en el este", afirmó.
Venezuela, llegó el día. Adelante!Tenemos la visión, la razón, la pasión y la fuerza. A la calle con tu bandera en alto y al revés! #19A2017 pic.twitter.com/8ArYdsSK8Z
Venezuela, llegó el día. Adelante!Tenemos la visión, la razón, la pasión y la fuerza. A la calle con tu bandera en alto y al revés! #19A2017 pic.twitter.com/8ArYdsSK8Z
— María Corina Machado (@MariaCorinaYA) April 19, 2017
Policías y militares les han bloqueado el paso en marchas anteriores y las calles fueron escenario de choques con manifestantes enmascarados que lanzan piedras y cócteles molotov, entre nubes de gases lacrimógenos.
El gobierno acusa a la oposición de "terrorismo" y ésta a las fuerzas de seguridad de represión y torturas. La ola de protestas deja cinco muertos, decenas de heridos y más de 200 detenidos.
Preocupados, once países latinoamericanos pidieron al gobierno chavista "garantizar" el derecho a protestar pacíficamente, lo que la cancillería calificó de "burda interferencia". Estados Unidos lanzó una dura advertencia a los funcionarios públicos venezolanos de desistir de la represión.
Unas 300 personas se manifestaron contra Maduro en Madrid, donde el canciller mexicano, Luis Videgaray, de visita en esa ciudad, pidió al gobierno y a la oposición evitar la violencia. "Estamos enfrentando una arremetida internacional (...) Estados Unidos ha dado la luz verde y el visto bueno para un proceso golpista de escalada para la intervención de Venezuela", reaccionó Maduro.

