El opositor al régimen del presidente turco Recep Tayyip Erdogan, el imán Fethullan Gülen, aseguró el lunes no estar inquieto por su eventual extradición, reclamada por autoridades de su país que lo consideran responsable del fallido golpe de estado del viernes pasado.
"Personalmente no estoy inquieto", explicó en una declaración a medios de comunicación, en su propiedad de Saylorsburg, Pennsylvania, en el noreste de Estados Unidos, donde el vive desde 1999.
Interrogado por CNN, el presidente Erdogan aseguró en Ankara que presentaría el pedido a Washington, dentro del "acuerdo recíproco de extradición de criminales", que mantienen las dos naciones.
Fethullan Gülen recordó que el gobierno ya había intentado, en vano, obtener su extradición después que un escándalo de corrupción que sacudió a Turquía en 2013 y provocó la dimisión de tres ministros.
Estados Unidos "es un Estado de derecho", explicó el iman, de 75 años, visiblemente fatigado, que sufre de complicaciones cardiacas y diabetes, según sus allegados.
"Aquí la ley esta por encima de todo. Yo no creo que este gobierno preste atención a cualquier cosa que no esté basada en la ley", añadió.
El secretario de Estado estadounidense, John Kerry, indicó el lunes que una extradición de Gülen no es factible en ausencia de pruebas y precisó que corresponde a las autoridades turcas proporcionarlas.
Más que por sí mismo, Gülen se dijo preocupado por las relaciones entre Turquía y Estados Unidos.Recordó que las tropas turcas pelearon al lado de las estadounidenses durante la guerra de Corea y que las dos naciones colaboran desde hace décadas en la OTAN, que Turquía integra desde 1952.
"Si tuviera que dejar la OTAN, Turquía estaría en un caos, se evaporaría. Estaría terminada", afirmó el clérigo.La intentona golpista dejó al menos 308 muertos, de los cuales unos 100 eran rebeldes.
