La concesión de un proyecto de gasoducto en Perú de la brasileña Odebrecht será cancelada de comprobarse que la obra fue otorgada mediante prácticas de corrupción.
Así lo dio a conocer el presidente peruano, Pedro Pablo Kuczynski, quien fue entrevistado por el diario financiero Gestión, en torno al escándalo que envuelve a dicha empresa después de que admitiera una década de pagos de sobornos en la región.
Ya la semana pasada, el Gobierno y la Fiscalía peruana informaron que solicitarán información a Estados Unidos y Brasil sobre los 29 millones de dólares en sobornos que Odebrecht reconoció haber pagado a funcionarios peruanos entre 2005 y 2014.
Pedro Pablo Kuczynski
Sobre este caso, Kuczynski dijo que "sin duda" considera que hay riesgos de que se descubra que hubo algún pago de soborno o pago de corrupción en el proceso de concesión del gasoducto, por lo que "habrá que pedir la caducidad del contrato", según la publicación de este martes 27 de diciembre.
Se trata de un proyecto de más de 5 mil millones de dólares, que ganó Odebrecht en el año 2014, después de quedar como único postor.
La semana pasada, el Gobierno peruano también informó que el fondo canadiense Brookfield está a punto de cerrar la compra de las acciones de Odebrecht en esa obra.
"Odebrecht tiene que vender porque los bancos no le prestan la plata para hacer el ducto a raíz de todos los problemas que conocemos en Brasil. Entonces, Odebrecht buscó compradores y encontró algunos", comentó Kuczynski, quien espera que el acuerdo sea cerrado para el 15 de enero próximo.
"En fin, creo que lamentablemente hay contratistas en el mundo muy corruptos, pero el grueso de la acusación en Brasil es por el tema de Petrobras, no es por el tema de aquí. En el informe del fiscal de Estados Unidos la parte del Perú es de 10 líneas, la parte de Panamá es en cambio de tres páginas, mientras que la parte de Colombia es de un montón de páginas. Parece que aquí es menor la cosa", comentó Kuczynski, al diario.
La afirmación del mandatario peruano surge luego que se conociera de un acuerdo de Odebrecht, refrendado por la Corte del Distrito Este de Nueva York, en el que la empresa reconoció haber pagado $788 millones en sobornos a funcionarios y sus allegados en 10 países de América y dos de África.
