Una multitud recordó el sábado no solo al soldado estadounidense cuya muerte en combate en África causó una pugna política entre el presidente Donald Trump y una legisladora de Florida, también a los tres compañeros que perdieron la vida con él.
Algunas de las mil 200 personas que salieron de la iglesia después del servicio religioso del sábado dijeron que el retrato del sargento David T. Johnson, de 25 años, estuvo acompañado de las fotografías del sargento Bryan C. Black, de 25, de Puyallup, Washington; el sargento Jeremiah W. Johnson, de 39, de Springboro, Ohio; y el sargento Dustin M. Wright, de 29, de Lyons, Georgia.
Los cuatro murieron el 4 de octubre en Níger durante un ataque de rebeldes vinculados con el Estado Islámico. La familia de Johnson había pedido a la prensa que permaneciera afuera durante el servicio religioso.
“Debemos recordar una cosa: que no fue un soldado nada más el que perdió la vida”, dijo Berchel Davis, policía retirado que tiene seis hijos en las fuerzas armadas.
Davis dijo que el predicador y la representante Frederica Wilson convirtieron este punto en parte de sus conversaciones.
