La ministra portuguesa del Interior, responsable de los servicios de emergencias, renunció el miércoles a su cargo después de que 106 personas murieran este año en incendios forestales.
La ministra Constança Urbano de Sousa presentó su dimisión, que fue aceptada por el primer ministro, Antonio Costa, indicó el gobierno en su sitio web.
En su carta de renuncia, publicada el miércoles, Urbano de Sousa dijo que había querido renunciar tras la muerte de 64 personas en un incendio hace cuatro meses, pero que Costa le pidió que se quedara.

Reiteró su petición después de que otras 42 personas fallecieran en otra oleada de fuegos el fin de semana pasado.
Tras el pasado fin de semana, señaló, “aunque la tragedia se debió a múltiples factores, llegué a la conclusión de que no podía continuar por motivos políticos y personales”.
Esta cifra de muertos en incendios en un año es de lejos la más alta documentada en Portugal y ha conmocionado al país.
Se han convocado protestas silenciosas para el próximo fin de semana en un esfuerzo por presionar al gobierno para que tome medidas más firmes.
