La showgirl Sabina Began –abeja reina de las fiestas erótico-festivas organizadas por el ex primer ministro italiano Silvio Berlusconi- ha reivindicado su amor puro y desinteresado por el magnate y político italiano con el que le separan 38 años.
“He amado tanto a ese hombre que hubiera hecho cualquier cosa por él. Berlusconi ha sido un hombre maravilloso, fue primero mi novio y después ha sido para mí como un padre”, ha declarado la bailarina -cuyo verdadero apellido es Beganovic- justo antes de romper a llorar ante el colegio de jueces del tribunal de Bari (sur de Italia).
La fiscalía la acusa junto con otras seis personas, entre los que está Giampaolo Tarantini –un viejo amigo de Valter Lavítola-, de inducción, favorecimiento y explotación de la prostitución. Según los magistrados de Bari esta explosiva pareja, formada por el empresario corrupto relacionado con Lavitola y la vedette alemana, comandaba una red que reclutó hasta a 26 jóvenes prostitutas para las fiestas “bunga-bunga” celebradas en las residencias privadas de Berlusconi en el Palazzo Grazioli, en Roma; en la mansión de Arcore, a las afueras de Milán, o en Villa Certosa, la casa que visitó secretamente el expresidente de Panamá Ricardo Martinelli durante unas improvisadas vacaciones en la isla de Cerdeña, en julio de 2011.
“He organizado muchas cenas, lo he hecho para él [Berlusconi], porque decía que tenía necesidad de las mujeres (…) Sólo quería complacerlo, hoy me arrepiento de todo y pido perdón a Dios”, ha balbuceado en lágrimas mientras se tapaba la cara con manos temblorosas.
LA IRRESISTIBLE SEDUCCIÓN DE BERLUSCONI
Vestida con un sobrio traje negro, sin maquillaje y con el cabello recogido se ha defendido de las acusaciones asegurando ante los jueces que “cuando se ama a una persona se le dedica la vida”. Quizá su devoción por el viejo tahúr de la política italiana tenga que ver con el majestuoso apartamento en el centro de Roma valorado en más de $1.5 millones con el que le obsequió.
O quizá no. Según declaró Began a la revista Vanity Fair en septiembre de 2011, Berlusconi es un romántico y "el único hombre" que la ha hecho sentir como una mujer. "Estabaenamorada. Me susurraba en el oído y sentí como si me hipnotizara”, aseguró. Además relató que tan solo “después de un par de horas, estaba cautivada”.
“Lo miré y le pregunté si quería pasar la noche conmigo”, explicó a la revista.
Vanity Fair también publicó una foto incómoda para el actor George Clooney en la que se le veía abrazado la madame acusada de reclutar a las jóvenes para las cenas elegantes organizadas por Berlusconi que según los jueces italianos acababan en desenfrenadas bacanales. Cuando los abogados de Berlusconi pidieron a Clooney que testificara a su favor en el juicio que lo imputaba por haber pagado para tener sexo con una menor de edad, este se desentendió del asunto sin miramientos.
Este juicio tendrá sentencia antes de final de año. Para Began la fiscalía ha pedido 3 años de reclusión, mientras que para Tarantini ha solicitado 8 años.
