Debido a las torrenciales lluvias que causó el huracán “Matthew” en Carolina del Norte, miles de personas quedaron súbitamente atrapadas en casas y vehículos.
Los socorristas rescataron en helicópteros de la Guardia Costera a personas atrapadas en los tejados y utilizaron vehículos militares para llegar a donde estaban otras, entre ellas una mujer que permaneció tres horas arriba de un árbol después de que su vehículo quedó bajo el agua.
En otro dramático rescate, una mujer que subió con su pequeño hijo al techo de su auto fue puesta a salvo cuando las aguas aumentaban de nivel, situación que pone de relieve la velocidad con la que “Matthew” causó estragos en un territorio a unos 160 kilómetros de la costa sin que ocasionara los daños catastróficos que tanto se temían en la costa del sureste.
El temporal causó más de 500 muertos en Haití y por lo menos 18 en Estados Unidos. Casi la mitad de los fallecimientos en territorio estadounidense ocurrieron en North Carolina. La mayoría de las víctimas fueron arrastradas por las corrientes.
El gobernador Pat McCrory dijo que las autoridades buscaban a cinco personas y que se teme que haya más víctimas.
Los problemas distaban de haber terminado porque toda la lluvia –más de 30 centímetros en algunos lugares– va a dar a los ríos y fluye corriente abajo, lo que posiblemente causará días de fuertes inundaciones en muchos de los mismos sitios a los que devastó un diluvio similar causado por el huracán Floyd en 1999.
“El huracán ‘Matthew’ está fuera del mapa. Pero continúa con nosotros. Y todavía es mortal”, señaló MCrory.
La localidad de Princeville de 2 mil habitantes que desapareció en las aguas del río Tar durante Floyd, fue evacuada el domingo.
Según previsiones, el caudal de ese río se elevaría 5.10 metros arriba del nivel de inundación para el lunes en la noche, situación jamás vista desde aquella tormenta.
McCrory dijo que habría más desalojos debido a los pronósticos de que algunos ríos alcanzarían niveles muy altos para el próximo viernes.
