CARACAS, Venezuela. (Reuters).– Dos personas murieron hoy, miércoles, y decenas resultaron heridas en Venezuela durante enfrentamientos entre opositores y defensores del gobierno del presidente Nicolás Maduro, que acusa a sus rivales de querer derrocarlo mientras lidia con reclamos que van desde la alta inflación hasta la inseguridad.
Los dos bandos salieron a las calles de la capital Caracas y de algunas ciudades del interior, unos para protestar contra el mandatario, otros para celebrar una batalla independentista.
Pero las cosas subieron de temperatura y los grupos rivales se enfrentaron dejando víctimas y coches incendiados.
Las autoridades de Venezuela confirmaron dos muertes. Uno de los fallecidos fue un estudiante que recibió un disparo en un choque con grupos pro Gobierno, conocidos como “colectivos”.
Un fotógrafo y un camarógrafo de Reuters lo vieron desplomarse. “Claramente esto es producto de un ataque traicionero y cobarde de cuerpos de seguridad y de colectivos armados”, dijo María Corina Machado, una reconocida líder de la oposición.
Pero la Fiscal General, Luisa Ortega Díaz, aseguró que también un integrante de los colectivos murió de un balazo.
“Fue asesinado vilmente por el fascismo”, dijo Diosdado Cabello, jefe de la Asamblea Nacional y uno de los hombres fuertes del Gobierno, sobre el simpatizante oficialista muerto.
“Desde aquí le pedimos a los colectivos calma y cordura, calma que esto es una provocación de la derecha. Pero los responsables van a caer llamen como se llamen, se metan donde se metan”, sostuvo.
Venezuela está partida casi a la mitad entre quienes defienden los ingentes planes sociales del Gobierno que han beneficiado a millones, y los que quieren un cambio de rumbo cansados de las vapuleada economía y la delincuencia.
Cientos de manifestantes bloquearon la mayor avenida del acomodado distrito de Chacao, quemando neumáticos y colchones.
La Guardia Nacional disparó gas lacrimógeno para dispersarlos. “Venimos a protestar por la inseguridad, por el alto costo de la vida. Aunque haya heridos, muertos, por la vía pacífica no hemos podido conseguir nada”, dijo José Jiménez, un estudiante de 22 años.